El NASA X-57 Maxwell era un avión experimental desarrollado por la NASA, con la intención de demostrar tecnologías para reducir el uso de combustible, las emisiones y el ruido. El primer vuelo del X-57 estaba previsto para 2023, pero el programa se canceló por problemas con el sistema de propulsión.

El X-57 era un avión Tecnam P2006T modificado con 14 motores eléctricos, cada uno impulsando una hélice. Los motores estaban dispuestos en un sistema de propulsión distribuida, con múltiples motores en cada ala, y la energía la recibían de una batería instalada en el avión.

Durante las pruebas, el equipo X-57 encontró una serie de problemas con el sistema de propulsión. Estos incluyeron:

Los motores no eran tan eficientes como se esperaba.

Los motores no eran tan fiables como se esperaba.

Los motores generaban mucho calor, lo que podría dañar la aeronave.

El equipo trabajó para abordar estos problemas, pero no pudieron hacerlo dentro del presupuesto y el plazo del proyecto. Como resultado, la NASA decidió cancelar el proyecto X-57.

La cancelación del proyecto X-57 es un revés para el desarrollo de aviones eléctricos. Sin embargo, el proyecto logró algunos hitos importantes. El equipo desarrolló con éxito un sistema de propulsión distribuida para un avión y recopiló datos valiosos sobre el rendimiento de los motores eléctricos. Estos datos podrán ser utilizados por otros investigadores que están trabajando en aviones eléctricos.

La cancelación del proyecto X-57 también destaca los desafíos que enfrentan los aviones eléctricos. Los motores eléctricos aún no son tan eficientes o confiables como debieran. Y además generan más calor del esperado, lo que puede ser un problema para los aviones. Estos desafíos deberán abordarse antes de que los aviones eléctricos puedan convertirse en una alternativa viable a los aviones a gasolina.

A pesar de los desafíos, todavía hay potencial para los aviones eléctricos. Los motores eléctricos son silenciosos y no producen emisiones, lo que los hace ideales para el transporte aéreo urbano. También son relativamente fáciles de mantener, lo que podría reducir el costo de operar aviones eléctricos.

La cancelación del proyecto X-57 es un revés, pero no es el final del camino para los aviones eléctricos. La investigación que se llevó a cabo en el proyecto X-57 ayudará a otros investigadores que están trabajando en aviones eléctricos. Con investigación y desarrollo continuos, los aviones eléctricos se podrían convertirán en una realidad para vuelos de corta distancia dentro de unos años.

¿ Cuándo ?  Difícil de predecir, pero ya hay un avión eléctrico ( Alice ) que ha realizado sus primeras pruebas de vuelo. Es cuestión de no mucho tiempo.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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