La medicina avanza mucho, pero también la manera de detectar las enfermedades, y cada día se busca más el modo de hacerlo de manera rápida y no invasiva. Y un sistema de hacerlo es por el olor.

Los humanos tenemos un sentido del olfato no muy desarrollado, y muchos animales nos superan con creces. Pero lo que no podemos hacer nosotros lo pueden hacer sensores especializados en la detección de ciertos olores.

Y los sensores cada día se desarrollan más y más rápido; en especial con la ayuda de la nanotecnología y de la informática, con cada vez procesadores más potentes, con una mejor Inteligencia Artificial, etc …

Acabo de leer el resumen de un artículo aparecido en  IEEE Sensors Journal   en el que se hace referencia a un sensor capaz de detectar el nivel de glucosa en la sangre de una persona. O sea de una persona con problemas de diabetes.

Para el que no lo sepa, hay más de 400 millones de personas con diferentes tipos de diabetes en el mundo, y necesitan medir los niveles de glucosa en su cuerpo varias veces al día. En la actualidad lo hacen tomando muestras de su sangre de manera más o menos periódica, y aplicándose la insulina necesaria.

Es verdad que han adelantado mucho los métodos de medición de la glucosa, y hoy se dispone de sensores colocados sobre la piel ( como se ve en la foto ), que aportan el dato tanto a un móvil como a una bomba de insulina que lleva el paciente, y que le inyecta la insulina necesaria.

El nuevo método que han publicado consiste en “oler” el aliento del paciente y detectar el nivel de glucosa en su sangre. Es una nariz electrónica que se llaman comúnmente “e-nose”, y esta “nariz” contiene 12 detectores químicos y un ordenador.

La glucosa no emite olor en nuestro aliento, pero si lo hace la acetona y su concentración en nuestro aliento, y se puede relacionar la acetona con el nivel de glucosa que tenemos en el cuerpo. Y con los 12 sensores químicos de esta nueva e-nose, el dispositivo es capaz de indicar el nivel de glucosa en la sangre con un nivel de precisión superior al 90%.

Han realizado pruebas con unas cuantas decenas de personas para caracterizar el software de la “nariz” y hacerla más precisa. Y ahora les queda diseñar un “chip” específico que haga compacto y barato el dispositivo.

Teniendo en cuenta los millones de posibles usuarios que tienen, supongo que no les costará mucho abaratar los costes de producción.

Esta idea me encanta porque ayuda y simplifica mucho la detección de enfermedades. Y sobre todo, lo hace de una manera no invasiva. Y es por eso que se está desarrollando muchas e-noses para detectar otros olores y enfermedades. Es un campo interesante y prometedor.

Con un poco de humor y dejando volar un poco nuestra imaginación, podemos pensar en alguien que acuda al médico dentro de unos 30 años, para que el doctor “le huela” usando un aparato especial y le diga las dolencias que tiene.

¿ Cosas del futuro ? ¿ Quien lo sabe ?

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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