La pregunta reconozco que puede parecer un poco desagradable, en especial para mí que soy un poco escrupuloso con lo que como, y ni en un millón de años se me pasaría por la cabeza comer insectos.

Y aunque la idea de comer insectos puede parecernos repulsiva a muchos de nosotros, debemos de tener en cuenta que es una realidad que se está volviendo cada vez más común en todo el mundo. En la actualidad, se calcula que dos mil millones de personas consumen insectos como parte de su dieta habitual, y esta cifra está en constante crecimiento.

Y hay varias razones para que se hable del tema en la actualidad. En primer lugar, los insectos son una fuente de proteínas muy rica y nutritiva. Un estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) encontró que los insectos tienen un contenido de proteínas similar al de la carne, los huevos y los productos lácteos. Además, los insectos son una buena fuente de fibra, vitaminas y minerales.

En segundo lugar, los insectos son una fuente de alimento muy sostenible. Requieren menos tierra, agua y energía para producir que la carne de vacuno, la carne de cerdo o la carne de pollo. Esto los hace una opción más ecológica para alimentar a una población mundial en crecimiento.

En tercer lugar, los insectos están disponibles en todo el mundo. Pueden ser cultivados en una variedad de climas y condiciones, lo que los hace una opción más accesible que otros alimentos.

En la foto inferior muestro unos insectos que se comen en México.

Todas estas razones hacen que los insectos sean una fuente de alimento atractiva para el futuro. Sin embargo, hay algunos obstáculos que deben superarse antes de que los insectos se conviertan en una parte común de nuestra dieta occidental.

Uno de los principales obstáculos ( quizás el más importante ) es el rechazo cultural. En muchas culturas, los insectos se consideran un alimento poco apetecible o incluso repugnante. Esto puede dificultar la aceptación de los insectos como una fuente de alimento en estas culturas.

Pese a estos obstáculos, hay una creciente aceptación de los insectos como una fuente de alimento en Occidente. Cada vez más empresas están comenzando a producir insectos comestibles, y los insectos están apareciendo en algunos restaurantes, y como una forma de obtención de proteínas para ser usadas en alimentos procesados.

Es probable que veamos a los insectos convertirse en una parte más común de nuestra dieta en los próximos años. A medida que la población mundial crece y las preocupaciones sobre la sostenibilidad se vuelven más importantes, los insectos se convertirán en una opción más atractiva para alimentar a nuestro mundo.

Ya existe cerca de Paris una planta grande de “generación” de insectos para obtener proteínas, y esto es solo un paso en una nueva dirección. En una nueva dirección para conseguir alimentos más sostenibles con el medio ambiente.

Conseguir proteínas de los insectos para “fabricar” otros tipos de alimentos parece una buena idea, pues hoy se comen muchos tipos de alimentos de diversas formas y en los cuales se desconoce el origen de las proteínas que contienen ( barritas alimenticias, etc … ). Así que es muy posible que en un futuro no lejano los insectos puedan ser una parte de la dieta.

Ya veremos lo que se llega a comer en unas decenas de años. Y casi prefiero no pensar mucho en ello.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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