Parece claro que para los transportes que requieren mover mucho peso ( trenes, barcos, etc … ) el hidrógeno resulta uno de los combustibles adecuados para poder realizar dichos transportes sin generar contaminación.

Hace poco se ha anunciado que en Alemania ( en Baja Sajonia) van a usar una flota de 14 trenes movidos por hidrógeno para conectar varias ciudades con una separación entre ellas de 100 Km. Hasta ahora esos transportes lo realizaban con locomotoras diésel, y no será así en el futuro próximo.

El tren lleva hidrógeno en sus depósitos, y absorbe oxígeno del aire para producir electricidad a través de células de combustible instaladas en el techo, y generar el movimiento de los motores eléctricos, produciendo agua como residuo. O sea sin contaminar el ambiente.

Empezaron a realizar pruebas con hidrógeno en el año 2018, y ahora han decidido pasar a usarlo en todos los trenes. Lo cual parece una decisión positiva de cara a la emergencia energética a la que nos enfrentamos.

Este creo que es un pequeño paso en la buena dirección, porque solo en Alemania hay más de 2.500 locomotoras diésel, y en toda Europa son un total de decenas de miles, pues las vías con instalación de electricidad no llegan a la mitad del total.

Uno de los “problemas” es que todavía se dispone de muy poco hidrógeno, y hoy es un combustible escaso. Además, la mayor parte del hidrógeno actual no es totalmente “verde”, y se consigue partiendo del gas natural, con lo que no es del todo sostenible.

Pero creo que es mejor eso, que seguir quemando gasóleo. El hidrógeno verde procedente de la electrólisis tardará en llegar, y cuanto más se vaya usando como combustible, antes llegará. Es cuestión de tiempo y de cambiar nuestros hábitos de consumo.

Estos trenes han sido fabricados por Alsthom ( empresa francesa ), y tiene otros pedidos en su cartera para otras líneas de trenes. Siemens ( otro fabricante de trenes ) va algo más atrasada, pero anuncia que tendrá trenes movidos por hidrógenos en el año 2024.

Cambiar los trenes supone un gran esfuerzo económico, tanto en inversiones como en la cadena del suministro del hidrógeno ( hay contactos con diferentes países ), pero en el largo plazo es menos costoso que no cambiarlos.

Con la espada de Damocles que tenemos sobre nuestras cabezas a cargo del cambio climático, la sostenibilidad es un “must” ( una “obligación” ) que tenemos que implementar cuanto antes.

El futuro de nuestros hijos y nietos depende de ello. Aunque creo que ya vamos bastante tarde y con demasiada lentitud.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

es_ESES