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Las turbinas eólicas son una fuente esencial de energía renovable, contribuyendo significativamente a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, uno de los desafíos ambientales más notables de los parques eólicos es la colisión de aves con las palas de las turbinas, lo que ha llevado a la muerte de muchas aves, incluidas especies en peligro de extinción.

Este problema ha generado una necesidad urgente de encontrar soluciones efectivas y prácticas para mitigar este impacto negativo. Una de las soluciones más sencillas y prometedoras, basada en estudios recientes, es pintar las palas y los postes de las turbinas con colores blanco y negro en lugar de solo blanco

Las aves, al volar, a menudo no detectan las palas de las turbinas eólicas, especialmente cuando están en movimiento. Las palas, típicamente pintadas de blanco, pueden confundirse con el cielo o el entorno, lo que las hace casi invisibles para las aves. La velocidad a la que giran las palas también juega un papel importante, ya que puede dificultar aún más su detección.

Este fenómeno resulta en un número significativo de colisiones fatales, que no solo afectan a las poblaciones de aves, sino que también crean problemas para la industria eólica en términos de regulaciones ambientales y la percepción pública.

Antes de explorar la solución de los colores blanco y negro, se han intentado varias estrategias para reducir las colisiones de aves con turbinas eólicas. Entre estas estrategias se incluían:

. Ubicación de los Parques Eólicos: Seleccionar cuidadosamente las ubicaciones de los parques eólicos para evitar áreas de alta actividad de aves migratorias o hábitats de especies vulnerables.

. Dispositivos de Disuasión: Uso de dispositivos que emiten sonidos o luces para ahuyentar a las aves.

. Tecnología de Detección: Implementación de sistemas de radar y cámaras para detectar la presencia de aves y detener las turbinas temporalmente.

Soluciones en general bastante costosas y con resultados muy dispares. Por lo que la búsqueda de una solución simple y de bajo costo sigue siendo una prioridad.

Se han hecho diferentes pruebas. En unos casos pintando las palas y las torres con franjas negras y blancas, y en otros casos pintando una pala de negro y las otras dos de blanco, y los resultados fueron que los choques de aves disminuyeron en un 70%.

Esta técnica, conocida como “pintura contrastante” tiene un principio muy sencillo: el contraste de colores mejora la visibilidad. Las aves tienen una percepción del color diferente a la de los humanos, y el uso de colores contrastantes (blanco y negro) hace que las palas sean más destacadas en su campo de visión.

El coste y el mantenimiento de esta solución es muy bajo, y puede favorecer la aceptación pública de la energía eólica.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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