Ultimamente se está moviendo mucho el tema de los taxis voladores, y en especial en el entorno de la ciudad de Los Angeles pues allí hay varias empresas desarrollando prototipos y realizando vuelos de prueba.

El Departamento de Transportes de esta ciudad promueve una serie de reflexiones que han llegado hasta el Foro Económico Mundial, que llaman Principles of the Urban Sky , y que son 7 temas en los que se analizan diferentes posibilidades de como podrían ser utilizados los cielos de las ciudades del futuro.

Adjunto una foto de los 7 temas que trata.

Se está invirtiendo mucho dinero en las empresas que desarrollan este tipo de vehículos, y a modo de ejemplo Boeing ha invertido 450 M$ en una empresa llamada Wisk. Está claro que le interesa formar parte de ese posible negocio aeronáutico del futuro.

Las empresas que están en este negocio como Wisk, Joby Aviation, y otras se las prometen muy felices esperando poder iniciar sus negocios en los dos a cuatro próximos años, pero la situación no está nada clara. Algunos incluso anticipan de manera pública que esperan poder iniciar su actividad en el año 2024, pero una cosa son los deseos y otra la realidad.

La competencia por ser los primeros en volar y transportar pasajeros es enorme, pues el mercado de algunas grandes ciudades está muy bien abonado para este tipo de servicios.

Para que un aparato vuele, la certificación de la FAA debe de aprobar su diseño, y eso incluye sus procesos de fabricación, su sistema de seguridad y la operativa del aparato. En los aviones grandes de pasajeros lleva bastantes años, y en estos más pequeños supongo que también llevará algunos años. Tengamos en cuenta que se debe de garantizar la vida de las personas.

Y como conseguir una certificación aeronáutica lleva unos cuantos años, tengo muy claro que los que aseguran que van a realizar vuelos en el año 2024 son excesivamente optimistas, y lo que pretenden con sus declaraciones es seguir consiguiendo inversiones para su proyecto.

Hay más de 200 empresas por el mundo realizando este tipo de aparatos, pero no todas tienen los mismos niveles de inversiones. Las 10 más grandes ( lideradas por Joby que es la mayor y ya lleva más de 10 años trabajando en este campo ) han conseguido cerca de 6 billones de dólares de inversiones, y el resto mucho menos.

Los que promueven este negocio presentan datos estimativos de los costos futuros de estos servicios, indicando que estarán en el orden de los 50$, con una duración de 7 a 10 minutos para recorrer unas 25 millas. Eso parece muy competitivo respecto de los taxis actuales, pero está por ver como será la realidad.

Una de las ventajas de estos aparatos es que fácilmente se pueden convertir en vehículos autónomos, y se evita el costo del conductor, abaratando los costos en el futuro. Pero también hay que tener en cuenta que certificar un aparato que vuele de manera autónoma es muy, muy difícil. Pues es casi imposible “certificar” el buen funcionamiento de todos los algoritmos del programa. Recordemos que estamos hablando de la vida de las personas que vuelan.

Los que están en el negocio no hacen más que publicitar sus bondades, y los grandes beneficios que vamos a tener, sin reconocer que implícitamente los más beneficiados van a ser ellos. Pero no todos piensan igual.

Hay personas que piensan que los cielos de las ciudades son de todos, y todos tienen derecho a disfrutar de un cielo azul, sin ruidos ni aparatos sobre sus cabezas.

Pero tengo claro que hay avances que son imparables, y éste es uno de ellos. No sé si será en el año 2024 o en el año 2028, pero más pronto que tarde tendremos servicios aéreos de taxis en las grandes ciudades.

Y espero que los ciudadanos podamos mantener una decente calidad de vida.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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