El reparto de mercancías no hace más que crecer, pero también los clientes deseamos que se haga de manera sostenible. Y eso en las ciudades implica vehículos eléctricos, en especial bicicletas y gente paseando.

Si, digo gente paseando con un carrito y distribuyendo mercancías a los vecinos de su proximidad. La idea de esta reflexión me la dio el ver a una persona de la empresa  Koiki  repartiendo mercancías en un barrio de Madrid, con un carrito similar a los de la compra.

Al entrar en la web de la empresa me enteré que realizan sus entregas con carros manuales y con bicicletas de cargo eléctricas. Y de esa manera realizan su distribución sin generar ningún tipo de contaminación.

Lo mismo que he visto en Madrid se puede ver en muchas otras ciudades, y cada vez resultará más normal, pues el sistema tiene más ventajas que inconvenientes. Supongo que será agradable que el reparto de las mercancías a tu casa lo realice siempre la misma persona que tú ya conoces, y con la que tienes confianza.

Este reparto de proximidad ( llamado de última milla ) creo que va a evolucionar muy deprisa, para el bien de todos. Los grandes distribuidores tendrán ( de hecho ya tienen ) ubicaciones fijas en las ciudades donde dejan sus mercancías, y más tarde el distribuidor de proximidad acerca la mercancía a la vivienda del cliente con un carro o con una bicicleta eléctrica.

Todo esto ha hecho que las bicicletas de cargo eléctricas hayan aumentado sus ventas de manera importante en todo el mundo, y están siendo usadas tanto para repartir mercancías, como por personas que las usan para llevar con ellos a parte de su familia ( hijos, perros, etc … ).

Es una manera nueva de desplazarse de manera sostenible, sin esfuerzo y con un costo bajo. Ideal para entornos urbanos y de proximidad.

Con estos nuevos medios, en lugar de ver tantos coches por las ciudades realizando repartos, ocupando espacio y generando contaminación ( los eléctricos también ocuparán espacio ), tendríamos gente en bici o andando según los repartos a realizar.

Y al desplazarse distancias cortas para repartir las mercancías, los repartidores podrían realizar muchos repartos en un mismo día, con lo que se podrían conseguir precios competitivos, y personas obteniendo unos salarios dignos.

Se dispone de la tecnología y de los medios necesarios. Solo se necesita cambiar nuestro “chip” buscando la sostenibilidad en las entregas de nuestras mercancías, y siendo conscientes de que nuestras entregas no son urgentes, y se pueden agrupar para mejorar la eficiencia del reparto.

¿ Lo haremos ? Depende de nosotros.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

es_ESES_ES