En la actualidad tanto los seguros como las autoridades tienen muy claro quien es el responsable del accidente en un coche, y en general es el conductor del coche que genera el accidente. Pero en el caso de los coches autónomos la cosa se complica un poco.

Hasta ahora no hay ningún coche total y realmente autónomo circulando, y en el caso de los que circulan con ayudas a la conducción sigue siendo el conductor el responsable en caso de accidente.

En los coches de Tesla con el sistema de Full Drive que han causado alguna muerte por accidente, también ha sido el conductor el responsable, aunque éste no hacía nada al volante, y en algunos casos se dedicaba a ver algún vídeo en su móvil.

Hasta ahora nadie se había pronunciado sobre como tratar estos casos, pero recientemente Inglaterra ha decretado que serán los fabricantes de los coches autónomos los responsables de los accidentes que se produzcan cuando estos funcionen en modo autónomo. Y ésta es una novedad importante.

Supongo que eso lo han hecho pensando en el despliego más o menos generalizado de vehículos autónomos en los próximos años. Lo que no sé es si esta decisión les va a ayudar a estos coches en su despliegue, o justo lo contrario.

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Porque si el fabricante de un coche es el responsable de los accidentes que tenga ese coche a lo largo de su vida funcionando en modo autónomo, se lo pensará mucho antes de sacarlo al mercado declarando que es un coche autónomo. Justo lo contrario que está haciendo ahora Tesla con sus coches.

Esta decisión es buena para asegurar la seguridad de este tipo de coches, y para que los fabricantes no lancen con alegría mensajes de que sus coches son autónomos. Pues la responsabilidad de los accidentes podría suponer importantes cargos económicos para ellos.

Si otros países siguen este ejemplo, se retrasará la llegada del coche autónomo, pero cuando llegue, será con una mayor seguridad para los pasajeros y peatones. Lo cual será bueno.

Lo que no tengo claro es como se asumirán los costos de esta responsabilidad, porque alguien tiene que pagarlos. Los fabricantes intentarán pasárselos a “otros” de alguna manera, y la competencia les obligará a ajustar los precios de venta.

Una posible solución puede ser que nos vendan coches con “ayudas” para que sean autónomos, y no declararlos como tales. De manera que el conductor siga siendo el responsable de lo que sucede con “su coche”.

El tiempo lo dirá.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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