Hace pocas semanas se ha conocido la noticia de que la empresa  Argo AI  que pertenece a Ford y Volkswagen ha cesado en su actividad de coches autónomos, y eso a pesar de estar ya operando en varias ciudades de USA como Miami y Austin.

Cada día son más los expertos que ven todavía bastante lejano el día en que los coches sean realmente autónomos, y se decantan por ciertas capacidades autónomas en ciertas situaciones muy concretas de grandes ciudades, para ofrecer en ellas los servicios de taxi sin conductor.

Por esas mismas fechas se ha sabido que la empresa Cruise ( pertenece a General Motors ) puede perder más de 1 billón de dólares en este año, y se desconoce cuando dará beneficios, aunque sus directivos los anuncian para el año 2025. Supongo que para ganar tiempo mientras tanto.

De Waymo no he conseguido datos económicos actuales, y lo último que conozco es que en el año 2021 le inyectaron 2.500 millones de dólares. Esta empresa también realiza servicios de taxi sin conductor en varias ciudades de USA, es la más antigua del mercado y la que posee una mejor tecnología de conducción autónoma.

El problema es que el servicio de taxis autónomos tiene un precio más bajo que el de los taxis con conductor, y tanto los costos de las inversiones realizadas, como el costo del sistema de control y gestión no parece soportar esos precios tan bajos que ofrecen. Y por lo tanto aparecen las pérdidas.

Ford se ha gastado en Argo casi 3 billones de dólares, y algo parecido habrá hecho Volkswagen, y supongo que se les ha acabado la paciencia. Por grandes que sean las empresas, y éstas lo son, todas controlan sus gastos a corto, medio y largo plazo. Y los resultados económicos positivos de los taxis autónomos aún están lejanos en el tiempo.

Quedan todavía bastantes empresas trabajando con coches y camiones autónomos, y supongo que veremos más cambios en el futuro.

Las grandes empresas de automoción saben que necesitan enormes inversiones para permanecer a la cabeza del coche eléctrico, y tengo muy claro que para ellas eso es prioritario sobre la conducción autónoma.

Y hoy ese es el tema más urgente. A ello van a dedicar la mayoría de sus recursos económicos, pues ahí va a estar su futuro.

Waymo en USA y Baidu en China, son diferentes. Pertenecen a dos enormes grupos tecnológicos no relacionados con la automoción, disponen de grandes medios económicos, y quieren ser líderes en la conducción autónoma.

Ofreciendo servicios de taxis autónomos, o quizás en el futuro subcontratando parte de su software a empresas de automoción para que lo apliquen a sus vehículos. 

Ese futuro está por definir.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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