Eso es algo que se comenta en los foros técnicos, pero casi nadie insiste en los serios problemas con que se encuentran los conductores de un coche eléctrico cuando la temperatura baja por debajo de los -20ºC como ha pasado en muchos lugares este invierno.

La principal razón por la que los coches eléctricos pierden autonomía en frío es que las baterías de iones de litio, que son las más utilizadas en los coches eléctricos, pierden eficiencia a bajas temperaturas. Esto se debe a que los procesos químicos que tienen lugar en las baterías se ralentizan cuando la temperatura desciende.

En concreto, la viscosidad del electrolito, que es el fluido que transporta los iones de litio, aumenta a bajas temperaturas. Esto hace que sea más difícil que los iones fluyan a través del electrolito, lo que reduce la capacidad de la batería para almacenar energía.

Además, la conductividad térmica de las baterías también disminuye a bajas temperaturas. Esto significa que la batería tarda más tiempo en calentarse, lo que también reduce la autonomía

En general, se estima que la autonomía de los coches eléctricos puede reducirse entre un 10 y un 20 % en condiciones de frío. En temperaturas de -10 ºC, la autonomía puede reducirse incluso más, hasta un 30 % o un 40 %.

Y cuando las temperaturas bajan hasta el entorno de los -20ºC los problemas se disparan. Las baterías tardan mucho más en cargarse y la autonomía del coche se reduce mucho más.

He leído algunos artículos de los problemas que han tenido los propietarios de coches eléctricos por las tormentas de frío y nieve sufridas a primeros de este año en los USA.

Cuando las temperaturas bajan mucho, las baterías deben de ser “calentadas” para que funcionen un poco mejor, y eso consume energía y tarda un cierto tiempo en producirse. Y como esa energía sale de la misma batería, una parte de su carga se pierde y no se puede usar para mover el coche.

Este es un inconveniente que hay que conocer por parte de los usuarios, porque los fabricantes lo tienen muy claro y en casos de extremo frío aconsejan “acondicionar” la batería, o sea calentarla, antes de recargarla o funcionar con ella.

Los fabricantes de coches eléctricos están trabajando para mejorar el rendimiento de sus vehículos en condiciones de frío. Algunas de las soluciones que se están estudiando incluyen:

  • Usar materiales más aislantes: Los materiales más aislantes ayudarían a mantener la batería caliente.
  • Desarrollar nuevas baterías: Las nuevas baterías, como las baterías de estado sólido, podrían ser menos sensibles al frío.

Con el desarrollo de estas tecnologías, los coches eléctricos serán cada vez más fiables y eficientes en condiciones de frío.

Por lo tanto, a los que nos gustan los coches eléctricos tenemos razones para ser optimistas, pues el futuro va a ir a mejor.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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