Este es uno de los temas de moda, hablar de las ciudades neutras en carbono y ponerse objetivos para conseguirlo en unos 10 años. Con todo el respeto, creo que casi todo de lo que se habla es un cúmulo de buenas intenciones que es muy difícil de cumplir.

Casi el 70% de los habitantes del planeta vivimos en zonas urbanas, y éstas generan más del 60% de las emisiones contaminantes. Y como la concentración humana va a aumentar en las ciudades en los próximos años, el problema de la contaminación se incrementa cada día más.

Por lo tanto, es más que necesario que nuestras ciudades cambien para intentar ser neutras en carbono, pero para conseguirlo se deben de producir muchos cambios profundos que afectan a nuestra manera de vivir y que costará mucho tiempo ponerlos en práctica. Nuestros hábitos de vida no se cambian de un día para otro.

¿Cómo se convence a la gente que deje de usar su coche para usar los transportes públicos?  En primer lugar teniendo buenos y eficientes transportes públicos, y después adoptando medidas que los favorezcan, aunque a veces haya que penalizar el uso de vehículo privado. Esta es una decisión nada fácil que encuentra muchas resistencias, en especial en aquellos lugares donde la gente lleva decenas de años usando su coche casi para todo.

¿Cómo hacemos que los edificios gasten menos energía en calefacción y refrigeración? Hoy se dispone de medios técnicos para que los edificios sean más eficientes y por lo tanto más neutros desde el punto de vista energético, pero eso no es barato. Y especialmente costosa es la adaptación de los edificios ya existentes, que son una mayoría.

Hoy se pueden construir edificios más neutros generando menos impacto contaminante, pero construirlos es algo más caro, y todos buscamos la economía a corto plazo, por lo que el cambio de los materiales a utilizar se produce con mucha lentitud.

No me sorprende la “alegría” de los políticos cuando ponen objetivos para tener ciudades neutras para el año 2030 y 2040, pues saben perfectamente que son objetivos que nadie les va a exigir dentro de 20 o más años. Y además esos objetivos les sirven a ellos para poner medidas ( ampliación de zonas libres de coches, etc …   ) que a largo plazo benefician a las ciudades para que lleguen a ser más neutras, y de paso consiguen un puñado de votos.

Si todo eso sirve para mentalizar a la gente de que tenemos que cambiar, lo doy por bien empleado. Pero por favor no os creáis que dentro de 20 años las ciudades serán neutras en carbono, pues unas cosas son los deseos y otras las realidades.

Lo cual no es óbice para que pongamos nuestro granito de arena y hagamos todo lo necesario para que nuestra presencia sea lo más neutra posible.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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