Con la problemática surgida en los envíos logísticos para el transporte de materiales, uno de los nichos de mercado favorecido ha sido el de los aviones de carga. En los últimos meses se han disparado las peticiones de envíos aéreos de carga.

Y lógicamente los precios también se han disparado, el envío de 1 Kg. de material puede costar unos 15$, y lógicamente se envían por avión los materiales más urgentes, más costosos y de menos peso. Productos de salud, de perfumería personal, de alta tecnología, etc …. pero son cientos de toneladas las que se ponen cada día en el aire.

Y como además los viajes de pasajeros han disminuido mucho, en muchas ocasiones los aviones vuelan casi sin pasajeros y en cambio con las bodegas llenas de carga. El envío de materiales por avión es caro y ahora es más caro que nunca y cuando más materiales se envían. Paradojas de la vida.

La escasez de chips electrónicos en el mercado también ha acelerado estos envíos aéreos, pues son materiales muy caros y de muy poco peso, o sea ideales para enviarlos por avión a todos los fabricantes del mundo, tanto de coches, como de ordenadores, como de cualquier tipo de producto.

Para que tengamos una idea de este negocio, el transporte aéreo es del orden del 1% del peso que se transporta, pero en valor económico representa en torno al 30% del total. Por avión van las cosas más caras y no es un negocio en absoluto despreciable.

En los últimos tiempos la gente de Airbus ha llegado a utilizar sus 5 aviones Beluga especializados en la carga de material aeronáutico para realizar otro tipo de transportes aéreos y conseguir así unos ingresos adicionales.

Y también Airbus ha acelerado la fabricación del modelo “Freighter” para su nuevo avión A350 ( es el modelo A350F ), que es capaz de llevar tanta carga como un  Boeing 747 pero con un consumo de combustible un 40% menor.

Y todo esto ayuda a la industria aeronáutica que ya casi han salido del bache del Covid-19, pero no podemos olvidar el PROBLEMA de la contaminación que generan los aviones. Porque los combustibles no fósiles están todavía muy lejos y no sabemos de cierto el impacto que tendrán.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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