Se habla mucho sobre lo que contaminan los animales y lo “mala” que es la carne roja para tener una alimentación adecuada. Y otros muchos abogan por obtener carne de laboratorio para no depender de los animales. Yo estoy seguro de que todos tienen su parte de razón, pero creo que como casi siempre el punto óptimo es un equilibrio entre varias posibilidades.

Hay que reconocer que las carnes de origen vegetal ya se ofrecen en muchos lugares, cada vez se venden más y se espera un crecimiento importante en el futuro próximo. Y según pase el tiempo, los fabricantes irán consiguiendo sabores que se parezcan más a los de la carne de origen animal, ajustando sus costes y bajando los precios.

Escuchando a los expertos tengo claro que voy a ir comiendo menos carne roja, a pesar de lo mucho que me gusta, y la sustituiré por otros tipos de carne y pescado. No hay problema.

Pero la alimentación es algo muy complejo que no se puede reducir a carne si o carne no. Hay muchos tipos de alimentos complementarios, en especial para las personas que comen alimentos altamente procesados, que son baratos y nocivos para la salud. Pero que a pesar de ello se comen mucho por su bajo precio y fácil compra.

Las carnes de laboratorio se obtienen por procesos químicos muy complejos y muy protegidos por patentes, que solo las grandes empresas pueden realizar. Por lo que según vaya pasando el tiempo, esas empresas se irán agrupando y nuestra alimentación estará en unas pocas manos que controlarán el mercado. Algo que puede suceder en unas pocas decenas de años. Ojo !!!

He leído de existen algunos productos que se pueden suministrar al ganado y eliminan una gran parte de los gases contaminantes que emiten. Será bueno hacerlo, pero sabiendo que las carnes rojas no son lo mejor para tener una alimentación adecuada. Habrá que cambiar unos animales por otros, y a la vez usar más productos de origen vegetal.

Por otro lado, tenemos que tener en cuenta que después de la guerra mundial, en los años 50 se desarrollaron muchos productos para abonar las tierras y eliminar plagas, que con el paso del tiempo se ha acabado viendo que contaminaban las tierras y las aguas subterráneas, con lo que el uso de estos productos nos hacían perder parte de la diversidad de nuestro entorno.

Desde hace ya mucho tiempo se sabe que los abonos naturales son más sostenibles, aunque produzcan cosechas algo menores. Deberemos de ir por ese camino, alimentando animales de manera natural y no encerrándolos en pequeños espacios para ser engordados de manera artificial.

Durante decenas de años la obsesión era bajar los precios de los alimentos ( carne, huevos ,etc … ) sin importar demasiado la calidad de los mismos. Ahora eso se ha acabado. Ahora prima la calidad y la sostenibilidad de lo que comemos, y eso irá en aumento en el futuro.

Tenemos que cambiar lo que comemos, pero también la manera en que producimos los alimentos. Si la ganadería no es tan intensiva, la carne será mejor y el suelo no se degradará tanto.

Creo que se puede conseguir un “mix” entre carne de origen animal natural y sostenible, con carne de origen vegetal y carne de laboratorio. Pero sin depender absolutamente de ninguna, y sin ser excluyente.

Aunque tengo claro que yo voy a comer muy poca carne roja en el futuro. Porque hace ya tiempo que mi mujer apenas la compra.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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