La industria de los drones es una de las más prometedoras del siglo XXI. Los drones tienen el potencial de revolucionar una amplia gama de industrias, desde la agricultura hasta la entrega de paquetes. Sin embargo, no todas las nuevas empresas de drones salen adelante. De hecho, muchas fracasan.

De manera periódica se ven noticias sobre diferentes hitos conseguidos por empresas de drones, así como de nuevas inversiones que se dedican a muchas de esas empresas. Porque no nos engañemos, hoy en día se habla mucho de los drones, se invierte mucho en esos negocios, pero en general las empresas facturan bastante poco todavía.

Por mucho que se hable, y salvo algunas excepciones, es un mercado todavía incipiente, que algún día llegará a expandirse mucho, pero hasta que llega ese día las empresas deben de sobrevivir como buenamente pueden. Y solo sobreviven aquellas que están mejor financiadas, o tienen más contactos para conseguir los escasos contratos que salen al mercado.

Hace poco leí la noticia de que la empresa PrecisionHawk había presentado la suspensión de sus operaciones mediante el Chapter 7. Fue una empresa creada en el año 2010 en Raleigh ( Carolina del Norte , USA ),  y había recibido más de 136 millones de dólares desde su inicio,  pero lamentablemente no ha podido subsistir.

Hago esta reflexión con pesar, pues siempre es lamentable el cierre de una empresa que ha trabajado duro para intentar estar en el mercado, y también para aportar un poco de “realismo” a este mundo de los drones tan novedoso, y todavía tan lejos de ser un negocio recurrente y floreciente.

Aparte de los problemas puramente tecnológicos, la regulación de los drones es compleja y varía de un país a otro. Y las empresas que no cumplen con las regulaciones no pueden operar.

Recuerdo cuando hace unos cuantos años algunas empresas “prometían” que en muy poco tiempo realizarían sus entregas con drones. El tiempo ha pasado, y las entregas con drones son un segmento muy pequeño del mercado, que todavía está en pruebas, y aún no se sabe cuando, donde y en qué condiciones será una manera “ordinaria” de realizar las entregas de pedidos.

No me cabe duda de que el futuro de los drones es positivo, pero las empresas tienen el “problema” de ser capaces de llegar a ese futuro. Y mientras tanto, muchas de ellas se quedarán por el camino.

Pero eso sí, las reconozco el gran mérito de haberlo intentado.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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