Los vuelos en avión están subvencionados por los gobiernos de todo el mundo. Esto se debe a una serie de factores, entre los que se incluyen:

  • El deseo de promover el turismo y el comercio.
  • La necesidad de conectar a las personas que viven en zonas remotas.
  • La importancia de la aviación para la economía.

Sin embargo, las subvenciones a los vuelos en avión también tienen una serie de consecuencias negativas, y la más importante es el aumento de la contaminación atmosférica, y el impacto en el medio ambiente.

Las subvenciones se hicieron hace decenas de años cuando no era por todos conocido el efecto contaminante de los aviones. Mantener estos “privilegios” en la actualidad es algo que no tiene sentido económico, ni social.

La contaminación atmosférica es uno de los problemas más graves causados por los vuelos en avión. Los aviones emiten gases de efecto invernadero, que contribuyen al cambio climático. También emiten otros contaminantes, como el óxido de nitrógeno y el azufre, que pueden causar problemas de salud, como enfermedades cardíacas y respiratorias.

Los aviones necesitan grandes cantidades de combustible, y la extracción y el transporte de este combustible también dañan el medio ambiente. Además, los aviones generan residuos, que pueden acabar en el océano o en la tierra.

Los gobiernos subsidian los vuelos en avión, lo que reduce el precio de los billetes para los pasajeros, y como ha publicado recientemente Greenpeace algunos billetes de tren son mucho más caros que los de avión para un mismo viaje entre dos ciudades.  En algunos casos los precios del billete del tren son más de 20 veces mayor que los del avión. Lo cual es un sinsentido.

Y por otro lado, estas subvenciones también significan que los gobiernos están perdiendo dinero, que podría utilizarse para otras cosas, como favorecer el transporte público o la educación.

En conclusión, las subvenciones a los vuelos en avión tienen una serie de consecuencias negativas, tanto para el medio ambiente como para la economía. Es importante que los gobiernos consideren estos problemas antes de seguir subvencionando los vuelos en avión, y que cambien cuanto antes.

Aquí hay algunas alternativas que los gobiernos pueden considerar para reducir el impacto negativo de los vuelos en avión:

  • Impuestos al combustible de aviación que contamina.
  • Impuestos a los billetes de avión.
  • Subvenciones a los viajes en tren o autobús.
  • Inversión en mejorar el transporte público.
  • Educación sobre el impacto ambiental de los vuelos en avión.

Estas alternativas ayudarían a reducir la contaminación atmosférica, y el impacto en el medio ambiente causado por los vuelos en avión. También ayudarían a hacer que los viajes en avión sean más caros, lo que disuadiría a la gente de volar tanto.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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