Los coches nuevos, y en general todos los eléctricos, cada día se digitalizan más y pueden recibir actualizaciones de sus sistemas de manera on-line.

Lo hace Tesla que ofrece mejoras en su sistema de conducción autónoma ( aunque no es realmente autónoma ) y cobra 199 dólares al mes por tenerlas activas. Y eso supone unos ingresos muy jugosos que ayudan a mejorar sus cifras de ventas y beneficios.

Y el resto de las fabricantes van por el mismo camino. Acabo de leer la noticia que el nuevo Mercedes eléctrico EQS ofrecerá características especiales para los que las paguen y dichas “Aplicaciones” se recibirán on-line.

El modelo EQS es el equivalente al antiguo modelo S de más de 5 metros y para poder girar con mayor facilidad permite un cierto giro de hasta 10 grados de las ruedas traseras. Pues bien, en el nuevo modelo EQS su sistema informático no permitirá que las ruedas giren más de 4,5 grados a no ser que el usuario pague un extra casi 500 euros al año.

Y lo mismo sucederá con otras características como la potencia a conseguir del motor ( entre 300 y 700 caballos ), etc …

En las siguientes fotos se ven el exterior e interior del EQS que se empieza a vender a final de este año.

         

También a modo de ejemplo, Volkswagen en su nuevo modelo Trinity que saldrá al mercado después del 2025 anuncia un cobro de 7 euros por cada hora que se use su licencia de conducción autónoma.

Está claro que los coches del futuro van a venir con un gran ordenador que controle todas sus funciones, y para disponer de algunas de ellas habrá que pagar. El que no pague no tendrá esa función.

No habrá que ir al distribuidor para que nos instalen nada, todo será on-line y lo cobrará el fabricante directamente. Lo cual será una jugosa línea de negocio adicional.

O visto de otra manera, los coches no serán nuestros como hasta ahora sino de los fabricantes, y tendremos que pagarles por ciertos usos. Y dicho sea de paso los fabricantes monitorizarán todo lo que hagamos con el coche y con total seguridad generarán unos buenos ingresos adicionales de los datos que obtengan de nuestro ( será realmente nuestro ?? ) vehículo.

Por algo a Apple y a Google le ha interesado desde hace mucho entrar en el negocio del automóvil. La capacidad de conseguir datos de ese entorno es enorme, y ellos saben muy bien que hacer con los datos y como sacarles pingües beneficios.

Seremos los usuarios los que tendremos que plantearnos que aceptamos y que no. Si no compramos las imposiciones que nos hagan, seguro que cambiarán, pues ellos necesitan vender los coches más que nosotros comprarlos.

Para pensar.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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