De vez en cuando aparecen en la prensa ( The Guardian el día 24-05-2023 ) informaciones sobre las acciones de engaño que realizan las grandes empresas para ocultar sus efectos contaminantes, como el caso de la empresa petrolera Chevron.

Chevron es la segunda compañía petrolera más grande de los Estados Unidos y uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero del mundo. La compañía se comprometió a lograr cero emisiones netas para 2050, pero se ha basado en gran medida en las compensaciones de carbono para alcanzar este objetivo.

Una nueva investigación realizada por Corporate Accountability ha descubierto que las compensaciones de carbono de Chevron son en su mayoría inútiles y algunas incluso pueden ser dañinas. La investigación, que analizó la cartera de compensaciones de carbono de Chevron de 2020 a 2022, encontró que el 93 % de las compensaciones eran problemáticas ambientalmente o no tenían un impacto verificable en las emisiones de gases de efecto invernadero.

Las compensaciones de carbono son créditos que se compran para compensar las emisiones de gases de efecto invernadero. Pueden ser generados por proyectos que reducen las emisiones, como plantar árboles o invertir en energía renovable. Sin embargo, el mercado de compensaciones de carbono no está regulado y no hay garantía de que las compensaciones realmente compensen las emisiones.

La investigación de Corporate Accountability encontró que la cartera de compensación de carbono de Chevron estaba llena de proyectos que eran ambientalmente problemáticos o que no tenían un impacto verificable en las emisiones. Por ejemplo, Chevron compró compensaciones de proyectos que quemaron biomasa para generar electricidad, lo que puede liberar contaminantes nocivos al aire. Chevron también compró compensaciones de proyectos que plantaron árboles en áreas que ya estaban deforestadas, lo que en realidad no reduce las emisiones.

Además de ser un problema ambiental, algunas de las compensaciones de carbono de Chevron también pueden ser perjudiciales para las comunidades locales. Por ejemplo, Chevron compró compensaciones de proyectos que desplazaron a indígenas de sus tierras. Chevron también compró compensaciones de proyectos que llevaron a la destrucción del hábitat de la vida silvestre.

Chevron ha defendido su uso de compensaciones de carbono, argumentando que son una herramienta necesaria para ayudar a la empresa a lograr su objetivo de emisiones netas cero. Sin embargo, los hallazgos de la investigación de Corporate Accountability sugieren que las compensaciones de carbono de Chevron no solo no tienen valor, sino que también pueden ser dañinas.

Los hallazgos de la investigación plantean serias dudas sobre el compromiso de Chevron con la acción climática. Si Chevron se tomase en serio la reducción de sus emisiones, debería dejar de depender de las compensaciones de carbono e invertir en soluciones reales, como la energía renovable y la eficiencia energética.

Las compensaciones de carbono son un tema controvertido. Algunas personas creen que son una herramienta valiosa para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, mientras que otras ( entre las cuales me encuentro ) creen que en la mayoría de los casos son una estafa.

El problema con las compensaciones de carbono es que no están reguladas. No hay garantía de que una compensación realmente reduzca las emisiones. De hecho, algunas compensaciones pueden incluso aumentar las emisiones.

Por ejemplo, una compensación que le paga a un agricultor por plantar árboles puede aumentar las emisiones si los árboles se plantan en un área que de otro modo se usaría para pastoreo. Los árboles absorberán el dióxido de carbono de la atmósfera, pero los pastos ya no podrán absorber el dióxido de carbono.

Otro problema con las compensaciones de carbono es que pueden usarse para hacer un Greenwashing, que es cuando una empresa hace afirmaciones falsas o engañosas sobre sus prácticas ambientales. Por ejemplo, una empresa podría afirmar que está reduciendo sus emisiones mediante la compra de compensaciones de carbono, cuando en realidad las compensaciones no tienen ningún impacto real.

El futuro de las compensaciones de carbono es incierto y creo que se debería de dejar de usar. El mercado de compensaciones de carbono no está regulado y no hay garantía de que las compensaciones realmente reduzcan las emisiones. Además, las compensaciones de carbono se utilizan en general para hacer “Green-washing” de la empresa en cuestión.

La Unión Europea también está desarrollando un mercado de compensación de carbono. El mercado de la UE requeriría que las compensaciones fueran verificadas y tuvieran un impacto real en las emisiones. Pero los resultados están por ver.

Mientras tanto tendremos que luchar para contrarrestar las acciones de “Green-washing” de las empresas que intentarán engañarnos tanto como puedan.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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