La pandemia de COVID-19 ha tenido un impacto devastador en la economía global, con billones de dólares en pérdida de producción y millones de empleos perdidos. En respuesta, los gobiernos de todo el mundo han implementado paquetes de estímulo masivo para tratar de mitigar el daño.

En occidente, Estados Unidos y Europa han sido de los países que más han invertido para evitar el problema del Covid-19, con ayudas a empresas y financiamientos para gobiernos estatales y locales.

En cambio, la cantidad de gasto de estímulo dedicada al cambio climático ha sido mucho menor que la cantidad dedicada a COVID-19. El Fondo Verde para el Clima, que es el fondo internacional más grande dedicado al cambio climático, solo ha recaudado $10.3 mil millones desde su creación en 2010. Esta es una pequeña fracción de los billones de dólares que se han gastado en el estímulo de COVID-19.

Hay una serie de razones para esta discrepancia. Primero, la pandemia de COVID-19 ha sido una amenaza mucho más inmediata que el cambio climático. La pandemia ha causado muertes generalizadas y trastornos económicos, mientras que los efectos del cambio climático aún se están manifestando y no se ven como tan urgentes, aunque lo sean.

En segundo lugar, ha habido más consenso político sobre la necesidad de un estímulo por la COVID-19 que sobre la acción contra el cambio climático. La pandemia de COVID-19 ha sido una crisis global que ha afectado a todos, mientras que el cambio climático es un tema más complejo y sin soluciones fáciles ni rápidas.

Tercero, la pandemia de COVID-19 ha creado un sentido de urgencia que no ha estado presente con el cambio climático. Los gobiernos han estado dispuestos a gastar billones de dólares para tratar de contener la pandemia, mientras que han dudado más en gastar dinero en el cambio climático, que se considera un problema a más largo plazo.

Por eso, cuando alguien nos dice que el coste para evitar el Cambio Climático es “muy caro”, tenemos que decir que esa es una mentira absoluta.  Se ha publicado en la revista Science un artículo titulado  “COVID-19 recovery funds dwarf clean energy investment needs  en el que se explica que para llegar a cumplir con los acuerdos de Paris solo se necesitaría una `pequeña fracción ( del orden del 10% ) de lo gastado para salir del Covid-19.

Y si eso no se hace solo es por la falta de urgencia de los gobiernos del mundo, por la presión y los intereses de las grandes compañías ( petroleras y otras ), y porque los ciudadanos no estamos mentalizados de la urgencia de esas acciones.

Recaudar más dinero para la acción climática es solo una parte del desafío. El mundo también necesita encontrar formas de gastar este dinero de manera más efectiva. Existe el riesgo de que, si se gasta demasiado dinero en el cambio climático, se desperdicie en proyectos ineficaces. Los gobiernos deben evaluar cuidadosamente las inversiones relacionadas con el clima para asegurarse de que están obteniendo el máximo rendimiento de su inversión.

Visto en sentido amplio, la pandemia de COVID-19 ha creado una oportunidad única para abordar el cambio climático. El mundo ha visto lo rápido que pueden actuar los gobiernos cuando se enfrentan a una crisis importante. Si los gobiernos pueden canalizar esta misma energía y urgencia hacia la acción climática, el mundo puede lograr un progreso significativo para abordar este desafío crítico.

Además de los recursos financieros necesarios para abordar el cambio climático, también se necesita voluntad política. Los gobiernos deben estar dispuestos a tomar decisiones difíciles, como aumentar los impuestos y reducir los subsidios a los combustibles fósiles. También deben estar dispuestos a trabajar juntos para desarrollar e implementar acuerdos internacionales sobre el cambio climático.

Conclusión

La pandemia de COVID-19 ha demostrado que el mundo es capaz de grandes cosas cuando se une para abordar un desafío común. Si el mundo puede aprovechar este mismo espíritu de cooperación para abordar el cambio climático, puede evitar una crisis potencialmente catastrófica como la del Cambio Climático.

La cantidad de dinero que los gobiernos deben gastar en acción climática dependerá de una serie de factores, incluida la gravedad de la crisis climática y el ritmo al que el mundo hace la transición a una economía baja en carbono. Sin embargo, está claro que el mundo necesita invertir significativamente más en acción climática si quiere evitar los peores efectos del cambio climático.

¿ Lo haremos a tiempo ?  Tengo mis dudas, pero el tiempo lo dirá.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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