En 2014 se fundó Boom Supersonic con la misión de hacer sostenible el vuelo supersónico. El objetivo de la empresa es desarrollar un avión supersónico que pueda volar a Mach 2,2 (2400 mph), el doble de la velocidad de los aviones comerciales actuales. Boom afirma que su avión Overture será cero carbono neto para 2025, utilizando combustible de aviación 100% sostenible (SAF).

La idea de un vuelo supersónico sostenible atrae a muchas personas. Los viajes supersónicos reducirían drásticamente los tiempos de viaje, haciendo posible volar de Nueva York a Londres en solo tres horas. Esto abriría nuevas posibilidades para viajes de negocios y de placer, y podría ayudar a conectar a personas de todo el mundo más fácilmente.

Sin embargo, hay algunos desafíos que deben superarse antes de que el vuelo supersónico sostenible pueda convertirse en una realidad. Un desafío es el costo de SAF. Actualmente, SAF es mucho más caro que el combustible para aviones tradicional, y aún no está claro si la demanda de SAF será lo suficientemente alta como para reducir el precio.

Y aún en el caso hipotético de que todos los aviones en vuelo llegasen a usar combustible SAF, no habría capacidad para fabricar tanto combustible SAF como sería necesario.

Otro desafío es el impacto ambiental del vuelo supersónico. Incluso cuando se usa SAF, los aviones supersónicos seguirán produciendo más emisiones que los aviones subsónicos. Esto se debe a que el vuelo supersónico crea más explosiones sónicas, que son causadas por las ondas de choque que se forman cuando un avión viaja más rápido que la velocidad del sonido.

Para minimizar el impacto ambiental del vuelo supersónico, Boom dice que ha diseñado su avión Overture con una serie de características destinadas a reducir el ruido y las emisiones. Estas características incluyen un nuevo tipo de motor que es más eficiente, un fuselaje más liviano y un diseño más aerodinámico.

Si Boom es capaz de superar los desafíos del vuelo supersónico sostenible, el avión Overture podría tener un impacto significativo en la industria de viajes. La compañía ya recibió pedidos de 70 aviones Overture de United Airlines, y se espera que otras aerolíneas hagan lo mismo. Si el avión Overture tiene éxito, podría marcar el comienzo de una nueva era de viajes supersónicos que es rápido y sostenible.

Pero yo no creo en el mito del vuelo supersónico y sostenible. Creo que es un engaño y los que lo promueven transmiten una información parcial y por lo tanto engañosa, y no nos dicen que esa manera de viajar genera un enorme consumo por pasajero, muchísimo mayor que los vuelos normales.

Un estudio reciente realizado por el Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT, por sus siglas en inglés) descubrió que, incluso cuando se usa el combustible más sostenible, los vuelos supersónicos consumirían hasta 9 veces más combustible por pasajero por kilómetro que sus compañeros de vuelo subsónicos. Además de implicar un mayor impacto ambiental, esto también comprometería su economía.

El estudio ICCT también encontró que el impacto ambiental del vuelo supersónico sería particularmente dañino en el Ártico, donde el aire delgado y las bajas temperaturas generarían emisiones aún mayores. Esta es una gran preocupación, ya que el Ártico ya es una de las regiones más vulnerables al cambio climático.

Por todas estas razones, está claro que el vuelo supersónico sostenible no es una opción viable. Las preocupaciones ambientales y de seguridad son simplemente demasiado grandes. Si nos tomamos en serio la reducción de nuestro impacto en el planeta, debemos centrarnos en desarrollar formas de transporte sostenibles que no dependan de los vuelos supersónicos.

Conclusión

La promesa de un vuelo supersónico sostenible es atractiva, pero la realidad es que no es viable de manera sostenible. Incluso cuando se utiliza el combustible más sostenible, los vuelos supersónicos producirían muchas más emisiones que los aviones subsónicos. Las preocupaciones ambientales y de seguridad asociadas con los vuelos supersónicos también son demasiado grandes.

Si nos tomamos en serio la reducción de nuestro impacto en el planeta, debemos centrarnos en desarrollar formas de transporte sostenibles que no dependan de los vuelos supersónicos. Esto significa invertir en trenes de alta velocidad, vehículos eléctricos y otras formas de transporte que son mejores para el medio ambiente.

Lo demás son engaños.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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