Un equipo de investigadores de la ETH Zurich, la universidad federal suiza de tecnología, ha desarrollado una máquina autónoma capaz de construir un muro de piedra utilizando piedras que se encuentran en los terrenos de alrededor.

La máquina, llamada HEAP, ha sido diseñada específicamente para este tipo de tareas, y está equipada con sensores, cámaras y un brazo robótico capaz de manipular piedras de gran tamaño ( de hasta 200 Kg. ).

Los investigadores comenzaron por preparar el terreno. Colocaron una serie de balizas para que HEAP pudiera navegar por el sitio de construcción. Luego, descargaron un conjunto de datos de piedras y escombros que la máquina utilizaría para aprender a construir el muro.

Una vez que el terreno estuvo preparado, HEAP comenzó a trabajar. La máquina comenzó por escanear el sitio de construcción para crear un mapa 3D. Luego, utilizó este mapa para determinar la ubicación de las piedras y escombros que necesitaba para construir el muro.

HEAP utilizó su brazo robótico para agarrar las piedras y escombros y colocarlas en su lugar, colocando las piedras con precisión de hasta 1 cm., y asegurando que el muro fuera sólido y estable.

La construcción del muro duró dos semanas. Al final del proceso, HEAP había construido un muro de piedra seco de seis metros de alto y sesenta y cinco metros de largo. El muro era resistente y duradero, y estaba diseñado para soportar las inclemencias del tiempo y las fuerzas naturales.

A continuación se pueden ver unas fotos

El éxito de HEAP ha sido un hito importante en el desarrollo de la robótica. La máquina demostró que las excavadoras autónomas pueden ser utilizadas para construir estructuras complejas. Este avance tiene el potencial de revolucionar la industria de la construcción, haciendo que los proyectos de construcción sean más eficientes y seguros.

La construcción del muro planteó una serie de retos importantes. Uno de los más importantes fue la selección de las piedras adecuadas. HEAP necesitaba seleccionar piedras que fueran lo suficientemente grandes y pesadas para soportar el peso del muro. También necesitaba seleccionar piedras que estuvieran bien formadas y que encajaran bien entre sí. Y lo hizo por sí misma y sin ayuda de nadie.

Otro reto fue la colocación de las piedras. HEAP necesitaba colocar las piedras con precisión para que el muro fuera sólido y estable. La máquina necesitaba ser capaz de levantar las piedras con cuidado y de colocarlas en su lugar con precisión.

El proyecto fue un éxito. HEAP pudo construir un muro de piedra de seis metros de alto y sesenta y cinco metros de largo sin ayuda humana. El muro era resistente y duradero. Estaba diseñado para soportar las inclemencias del tiempo y las fuerzas naturales.

Se puede ver un vídeo en: https://youtu.be/2J6FypG6rSc

El éxito de HEAP tiene el potencial de revolucionar la industria de la construcción. Las excavadoras autónomas pueden ser utilizadas para construir estructuras complejas, haciendo que los proyectos de construcción sean más eficientes y seguros.

La tecnología de la construcción autónoma está todavía en sus primeras etapas de desarrollo. Sin embargo, el proyecto de HEAP demuestra que las excavadoras autónomas tienen el potencial de cambiar la forma en que se construye.

En el futuro, las excavadoras autónomas podrían ser utilizadas para construir una amplia gama de estructuras, desde edificios hasta presas. Estas máquinas podrían ayudar a reducir los costos de construcción y a mejorar la seguridad en el lugar de trabajo.

La construcción autónoma es una tecnología prometedora con el potencial de transformar la industria de la construcción, y cada día se irá aplicando a nuevas y más complejas tareas.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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