Es bien sabido que el cemento es el producto que más contamina nuestro medio ambiente, ya que el cemento es el material que más se consume en todo el mundo ( se usa en todo tipo de construcciones ), y de hecho supone el 7% de toda la contaminación de CO2 que generamos.

Se están haciendo muchos intentos por intentar conseguir materiales alternativos al cemento, y también por conseguir tipos de cementos de manera no contaminante.

Dicho de una manera muy sencilla, el cemento se obtiene a partir de caliza que se extrae de una cantera, y que luego se calienta a alta temperatura ( unos 1.500 ºC ). Y es este proceso el que genera mayor cantidad de dióxido de carbono ( gases contaminantes ), tanto por el tipo de energía que se utiliza, como por los gases generados en el proceso.

En el dibujo inferior resumo un esquema del proceso de fabricación el cemento.

Un equipo de investigadores de Universidades norteamericanas  ( Colorado, Carolina del Norte, … ) han buscado un camino nuevo, y puede que prometedor. Se trata de obtener materiales similares al cemento partiendo de algas.

Es un proceso similar al que sucede en los arrecifes. Las algas son capaces de almacenar CO2 y generar materiales calcáreos que se pueden usar en la construcción. El problema es el tiempo que tarda en producirse, pues las necesidades de cemento son muy grandes, y cada día hay más personas en todo el mundo que se desplazan del campo a las ciudades para vivir.

Según los datos de estos investigadores norteamericanos, dedicando una superficie de 2 millones de acres para tener lagunas donde generar cemento, se podría “producir” todo el cemento que se necesita durante un año en los USA.  Y esa superficie no es excesiva, pues representa apenas el 1% de la superficie dedicada en USA al cultivo del maíz.

La idea me parece muy interesante, aunque no soy experto en la materia para decir si es o no viable, pero confío en el criterio de los científicos que defienden su idea.

Se puede ver un vídeo en :  https://youtu.be/2Y461Y4Nu9s

Lo positivo de esta idea es que el proceso se podría llevar a cabo en cualquier parte del mundo, y que aparentemente no requiere excesiva sofisticación tecnológica.

El “problema” es que estamos luchando contra el tiempo, pues seguimos construyendo y contaminando más cada año que pasa. Y pasar de una posibilidad tecnológica, como la que acabo de comentar, a una realidad industrial lleva muchos años.

Y el tiempo se nos está acabando.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

es_ESES_ES