Los efectos de la ganadería sobre el cambio climático son significativos y están bien documentados. El sector ganadero es responsable del 14,5 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, que es aproximadamente del mismo tamaño que las emisiones del sector del transporte mundial.

Muy poca gente conoce este hecho, y además en general se habla muy poco de ello. Se suele hacer hincapié en el transporte, la generación de energía, la industria, etc  …. pero casi nunca se habla de la agricultura animal, que es una parte muy importante de la agricultura, ya que la mayor parte del terreno y los recursos de la agricultura se dedican a alimentar a los animales, para después alimentarnos nosotros.

Solo a modo de ejemplo, hace poco tiempo leí que en el río Colorado ( USA ) el 70% del agua se utiliza para la agricultura animal, con el objetivo de criar reses para carne y otros productos.

Y lo que es preocupante es que según la gente sale de la pobreza consume más carne, y eso es una tendencia al alta para los próximos años. Y la razón es muy simple: a la gente le gusta la carne, que además en muchos países es una comida considerada como de “ricos”, que es lo que queremos ser todos.

Las emisiones contaminantes de la agricultura animal provienen de una variedad de fuentes, que incluyen:

Metano de fermentación entérica: Los animales rumiantes, como vacas, ovejas y cabras, producen metano como parte de su proceso digestivo. El metano es un potente gas de efecto invernadero con un potencial de calentamiento global 28 veces mayor que el del dióxido de carbono.

Óxido nitroso del estiércol: El estiércol del ganado es una fuente importante de óxido nitroso, otro potente gas de efecto invernadero. El óxido nitroso se produce cuando el estiércol se descompone en el suelo.

Cambio de uso de la tierra: La producción de alimentos para animales requiere una gran cantidad de tierra, lo que a menudo conduce a la deforestación y otras formas de cambio de uso de la tierra. La deforestación libera dióxido de carbono a la atmósfera, lo que contribuye al cambio climático.

Además de las emisiones de gases de efecto invernadero, la agricultura animal también tiene una serie de otros impactos ambientales, que incluyen:

  • Contaminación del agua:
  • Contaminación del aire:
  • Pérdida de biodiversidad:
  • Etc ….

Los impactos ambientales de la agricultura animal son significativos y crecientes. Y a medida que la población mundial continúa creciendo, también lo hará la demanda de carne. Esto ejercerá aún más presión sobre el medio ambiente y hará que sea más difícil mitigar el cambio climático.

Y para empeorar la situación, las grandes empresas de alimentación ( como Tyson Food y otras muchas ) dedican importantes cantidades de dinero para hacer “lobby” en las administraciones e intentar que no se hable de su negocio, y que si se habla sea para minimizar sus efectos. Y tienen mucho, muchísimo dinero para ejercer sus presiones.

Yo tengo muy claro que hay que reducir el consumo de carne, y en especial de las carnes “rojas”: La mejor manera de reducir el impacto ambiental de la agricultura animal es comiendo menos carne, y esto se puede hacer eligiendo pescado u otras alternativas a base de plantas, como legumbres y otras.

Las implicaciones ambientales, sociales y éticas de la agricultura animal son complejas y multifacéticas. No existe una solución fácil para el problema, pero es importante ser consciente de los problemas y tomar decisiones que sean lo más sostenibles y éticas posible.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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