Los envases de plástico para alimentos son una fuente importante de contaminación. Se estima que más de 8 millones de toneladas de desechos plásticos terminan en los océanos cada año, donde pueden dañar la vida marina y contaminar el medio ambiente.

Existe una creciente necesidad de alternativas sostenibles al plástico. Una opción prometedora es la celulosa bacteriana (BC). BC es un polímero natural producido por ciertos tipos de bacterias. Es fuerte, transparente y biodegradable.

BC tiene muchas aplicaciones potenciales. Se puede utilizar para fabricar envases de alimentos, textiles, dispositivos médicos e incluso productos electrónicos. BC también es no tóxico y comestible, lo que lo convierte en una opción segura y sostenible para una variedad de aplicaciones

Los envases de alimentos comestibles están hechos de materiales que se pueden comer, como algas, fibras vegetales e incluso insectos. Este tipo de envase tiene varias ventajas sobre los envases de plástico tradicionales.

Es biodegradable, lo que significa que se descompone naturalmente en el medio ambiente, y es más sostenibles que los envases de plástico. Esto ayuda a reducir la contaminación y proteger la vida silvestre.

Un equipo de científicos de la Universidad China de Hong Kong (CUHK) ha desarrollado un nuevo tipo de envase para alimentos que está hecho de celulosa bacteriana. La celulosa bacteriana es un material natural producido por ciertos tipos de bacterias. Y algo importante: es fuerte, transparente y comestible.

Los científicos de CUHK desarrollaron un método para producir celulosa bacteriana que es rentable y escalable. También desarrollaron una forma de recubrir la celulosa bacteriana con una capa de aceite que la hace resistente al agua. Esto hace que el material sea adecuado para su uso como envasado de alimentos.

La investigación de los científicos de CUHK tiene el potencial de revolucionar la industria del envasado de alimentos. Su nuevo material podría ayudar a reducir la contaminación plástica y proteger el medio ambiente. También podría ayudar a que los envases de alimentos sean más sostenibles y atractivos para los consumidores.

A pesar de los desafíos, existe un interés creciente por este tipo de envases para los alimentos. A medida que los consumidores se vuelven más conscientes del impacto ambiental de la contaminación plástica, buscan opciones de empaquetado más sostenibles, que ayuden a proteger el medio ambiente.

Los científicos han confirmado que el material se degrada entre 1 y 2 meses, que no es tóxico, y que puede ser ingerido por personas o animales sin dañar su salud.

Les queda desarrollar la ampliación de esta tecnología para que sea fácilmente escalable, y pueda llegar al máximo de aplicaciones para los consumidores. Y algo muy importante es que no se requiere ningún tipo de combustible fósil para su fabricación.

En el futuro, es probable que este tipo de envases de alimentos se utilicen más ampliamente. A medida que la tecnología continúa desarrollándose, es probable que el costo de estos envases de alimentos disminuya, y eso hará que su uso sea más asequible para las empresas.

Ojalá que lo veamos cuanto antes !!!

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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