Recientemente se ha publicado que los investigadores de la Universidad de Rice ( Houston, USA ) han desarrollado una nueva tecnología para capturar dióxido de carbono, y han publicado su descubrimiento en la revista Nature.

La ventaja de esta nueva tecnología es que puede capturar el dióxido de carbono a un costo mucho menor que otros procesos hasta ahora conocidos. Y eso lo hace muy interesante para la industria, pues se podría aplicar en procesos industriales como centrales eléctricas, y otros que generan elevados niveles de CO2.

Esta nueva tecnología utiliza una combinación de procesos eléctricos y químicos para atraer y atrapar moléculas de dióxido de carbono. El sistema tiene un material poroso que está recubierto con una capa de óxido de metal. Cuando se aplica una corriente eléctrica, la capa de óxido de metal crea un campo eléctrico que atrae moléculas de dióxido de carbono. Luego, las moléculas de dióxido de carbono quedan atrapadas en el material poroso mediante enlaces químicos.

Según los investigadores, el sistema es capaz de capturar dióxido de carbono a una eficiencia superior al 90%, y puede hacerlo a un costo de menos de $20 por tonelada de CO2 capturada. Esto es significativamente más bajo que el costo de las tecnologías tradicionales de captura de carbono, que pueden costar hasta $100 por tonelada de CO2 capturado. De ahí su gran interés.

Otro dato que han aportado los investigadores es que con la energía necesaria para iluminar una bombilla de 50w durante una hora, se podrían conseguir entre 10 y 25 litros de dióxido de carbono de alta pureza.

El sistema aún se encuentra en las primeras etapas de desarrollo, pero los ingenieros de la Universidad de Rice que lo desarrollaron creen que tiene el potencial de revolucionar la forma en que se captura y almacena el dióxido de carbono. Si se puede ampliar con éxito, podría desempeñar un papel importante para ayudar a mitigar el cambio climático.

El material poroso del sistema se compone de un material llamado estructura metal-orgánica (MOF). Los MOF son un tipo de material que tiene un área de superficie muy alta, lo que significa que pueden atrapar muchas moléculas de dióxido de carbono. La capa de óxido de metal en la superficie del MOF es lo que crea el campo eléctrico que atrae las moléculas de dióxido de carbono.

Los enlaces químicos que atrapan las moléculas de dióxido de carbono se forman entre las moléculas de dióxido de carbono y las moléculas de óxido de metal. Estos enlaces son lo suficientemente fuertes como para mantener las moléculas de dióxido de carbono en su lugar, incluso cuando el sistema se calienta.

Según los investigadores, este tiene una serie de ventajas sobre las tecnologías tradicionales de captura de carbono. Primero, es capaz de capturar dióxido de carbono a un costo mucho menor. Segundo, es más eficiente, lo que significa que puede capturar más dióxido de carbono de un volumen dado de aire. En tercer lugar, es más duradero, lo que significa que puede soportar las duras condiciones que se encuentran en entornos industriales.

Si se cumple lo que publican, este sistema podría tener tiene el potencial de revolucionar la forma en que se captura y almacena el dióxido de carbono. Y si se puede ampliar con éxito, podría usarse para capturar dióxido de carbono de plantas de energía, instalaciones industriales e incluso vehículos. Esto ayudaría a reducir la cantidad de emisiones de dióxido de carbono que se liberan a la atmósfera y ayudaría a mitigar el cambio climático.

Los ingenieros de la Universidad de Rice que lo han desarrollado están trabajando actualmente para ampliar la tecnología y hacerla más asequible. Y creen que su sistema tiene el potencial de ser un actor importante en los tiempos futuros que se avecinan para mejorar la atmósfera de nuestro planeta.

Pues si se cumplen estas previsiones, se podría dar un gran paso adelante tanto para reducir las emisiones que generamos en lo actuales procesos industriales, y también para eliminar una parte del CO2 que ya tenemos en la atmósfera.

Con el enorme problema del cambio climático que tenemos encima, hay muchos investigadores buscando soluciones a la eliminación del CO2, y será muy positivo que encuentren caminos para hacerlo, pero no debemos de olvidar que el camino más fácil, sencillo y barato es no enviar CO2 a la atmósfera.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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