En el mundo de hoy, parece que hay una aplicación para todo, para cualquier cosa que necesitemos. Desde encontrar una cita con una persona, hasta pedir comida, hasta lo que se nos ocurra, hay una aplicación que puede hacerlo. Pero la pregunta que surge es: ¿realmente necesitamos una aplicación para todo?

Hay algunas razones por las que es posible que no necesite una aplicación para todo. Las aplicaciones las utilizan las empresas para que su uso sea muy fácil para los usuarios, y para obtener de los mismos el máximo de datos, pues esos datos son valiosos y se venden en el “mercado”, y eso genera beneficios en las empresas.

Por otra parte, las empresas han demostrado que los usuarios que se bajan y utilizan sus aplicaciones para comprar sus servicios, consumen más productos que los que no usan la aplicación. En el año 2017, los usuarios de la APP de McDonalds en Japón consumieron un 35% más que los que no tenían su aplicación. Y eso es mucho dinero, y las empresas lo saben, y por eso promueven que usemos sus APP’s.

 ¿Cuáles son algunas alternativas al uso de una aplicación para todo?

Usar un sitio web. Hay muchos sitios web que ofrecen los mismos servicios que las aplicaciones. Por ejemplo, puedes usar el sitio web de un restaurante para pedir comida en lugar de usar la aplicación.

Hacer las cosas tú mismo. Hay muchas cosas que puedes hacer sin usar una aplicación. Por ejemplo, puede usar un bolígrafo y papel para tomar notas, o puede usar un calendario para realizar un seguimiento de sus citas.

Por supuesto, hay algunos casos en los que una aplicación es la mejor opción. Por ejemplo, si estás de viaje y necesita encontrar un restaurante, una aplicación puede ser una excelente manera de hacerlo. Pero para la mayoría de las tareas, existe una alternativa que no requiere que descargue una aplicación.

Si te encuentras confiando en usar las aplicaciones para todo, este podría ser un buen momento dar un paso atrás y evaluar sus necesidades. ¿Hay alguna tarea que podrías hacer sin una aplicación? ¿Hay alguna aplicación que podrías eliminar de tu teléfono? Al adoptar un enfoque más consciente del uso de la aplicación, puedes liberar tu tiempo y concentrarte en las cosas que son más importantes para ti.

    

Para el que no lo sepa, hay 1,8 millones de APP’s en la Apple Store, y del orden de 2,3 millones de APP’s en la Google Play Store, y como es más que lógico muy pocas son realmente necesarias. Están ahí porque las empresas ganan dinero con ellas, y nuestros datos son el “producto” que les genera beneficios.

En la era digital actual, nuestros datos personales son más valiosos que nunca. Las empresas buscan constantemente formas de recopilar y utilizar nuestros datos para ganar dinero. Y una de las formas más comunes en que las empresas recopilan nuestros datos es a través de aplicaciones.

Cuando descargamos una aplicación, a menudo se nos pide que proporcionemos información personal como nuestro nombre, dirección de correo electrónico, número de teléfono y ubicación. Luego, el desarrollador de la aplicación utiliza esta información para rastrear nuestro uso de la aplicación, dirigirnos con publicidad y vender nuestros datos a empresas de terceros.

Hay varias formas en que las empresas pueden monetizar nuestros datos personales. Una forma es vender nuestros datos a empresas de terceros. Estas empresas pueden usar nuestros datos para dirigirnos con publicidad, realizar estudios de mercado o desarrollar nuevos productos y servicios.

Si bien el uso de aplicaciones tiene una serie de beneficios, también existen algunos riesgos asociados con el hecho de compartir nuestros datos personales. Uno de los mayores riesgos es que nuestros datos puedan usarse para rastrearnos o dirigirnos con publicidad no deseada. Además, nuestros datos podrían venderse a empresas de terceros sin nuestro conocimiento o consentimiento.

Si te preocupa algo tu privacidad, hay varias cosas que puedes hacer para protegerte. Primero, debes de tener cuidado con las aplicaciones que te descargas. Solo descarga aplicaciones de fuentes confiables e intenta leer la política de privacidad antes de descargar la aplicación.

En segundo lugar, debes de tener cuidado con la información personal que proporcionas a las aplicaciones. Solo proporciona la información que sea necesaria para usar la aplicación.

En tercer lugar, debes usar la configuración de privacidad para controlar cómo se comparten tus datos. Por ejemplo, puedes desactivar el uso compartido de la ubicación y evitar que las aplicaciones accedan a tus contactos.

Finalmente, puedes usar un navegador centrado en la privacidad como Brave o Firefox para proteger tus datos cuando navegas por la web.

Al seguir estos pasos, puedes ayudar a proteger un poco tu privacidad y evitar que las empresas recopilen y moneticen tus datos personales.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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