La descarbonización de los procesos industriales es un desafío clave para la lucha contra el Cambio Climático. Los procesos industriales representan aproximadamente un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, y esta cifra está aumentando.

Una de las principales tecnologías que se están desarrollando para ayudar a descarbonizar los procesos industriales son las baterías térmicas. Las baterías térmicas son dispositivos que almacenan energía térmica, es decir, calor.

Las baterías térmicas consiguen energía sostenible ( solar y eólica en especial ) y la convierten en calor ( entre 1.000 y 1.800 ºC ) que almacenan en su interior, y cuando es necesario dicha energía en forma de calor puede ser extraída para favorecer algunos procesos industriales que lo requieren. 

Las baterías térmicas tienen una serie de ventajas que las hacen una opción atractiva para la descarbonización de los procesos industriales. En primer lugar, son capaces de almacenar grandes cantidades de energía térmica. Esto las hace ideales para aplicaciones industriales que requieren grandes cantidades de calor, como la producción de acero, cemento, vidrio, papel, etc …

En segundo lugar, las baterías térmicas son capaces de almacenar energía térmica a altas temperaturas. Esto las hace ideales para aplicaciones industriales que requieren mucho calor y a altas temperaturas.

En tercer lugar, las baterías térmicas son capaces de almacenar energía térmica durante largos períodos de tiempo. Esto las hace ideales para aplicaciones industriales que requieren una fuente de calor constante

En la foto inferior se puede ver un esquema de funcionamiento de estas baterías

Y a continuación una foto de una de ellas misma

Las baterías térmicas ofrecen una serie de ventajas potenciales para la descarbonización industrial:

  • Reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero: Las baterías térmicas pueden utilizarse para almacenar energía renovable, como la energía solar y la eólica. Esto puede ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la producción de calor industrial.
  • Aumento de la eficiencia energética: Las baterías térmicas pueden utilizarse para optimizar el uso de la energía. Por ejemplo, pueden utilizarse para almacenar calor residual que de otro modo se desperdiciaría. Esto puede ayudar a aumentar la eficiencia energética de los procesos industriales.
  • Mejora de la flexibilidad operativa: Las baterías térmicas pueden utilizarse para proporcionar una fuente de calor flexible. Esto puede ayudar a las empresas a adaptarse a las fluctuaciones de la demanda de calor.

Estas baterías se pueden utilizar en procesos industriales que necesitan altas temperaturas, como la fabricación de acero, cemento, vidrio, papel, etc …  que son de los procesos más contaminantes de la actualidad, y con ellas evitamos el consumo de combustibles fósiles.

Existen diversas empresas que ofrecen al mercado baterías de este tipo, como es el caso de Antora Energy, Rondo, y otras.  Y hoy ya se ofrecen al mercado baterías que ofrecen energías de hasta 300 MWh. con una duración operativa de más de 40 años.

Se puede ver un video en: https://youtu.be/bLuCQmIOwGo

Todavía es una tecnología poco utilizada, pero no me cabe duda de que tienen un buen futuro por delante, porque ayudan a combatir la Crisis Climática en procesos que en la actualidad son muy “sucios” para el medio ambiente, y que con ella serían mucho más “limpios”.

Es un negocio todavía incipiente que tiene mucho recorrido por delante, y estoy seguro que van a seguir apareciendo nuevas empresas con soluciones similares, con lo que sus precios bajarán y serán más utilizadas cada día.

Como siempre, veremos lo que sucede con el paso del tiempo.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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