Como la IA se introduce en todo tipo de actividades la industria del cine no es ajena a ella, y se utiliza de muchas maneras en la realización de películas.

Hoy los algoritmos de IA ayudan a escribir guiones y a crear imágenes y animaciones para producir efectos especiales de lo más realistas.

La IA puede analizar grandes cantidades de datos que pueden anticipar las posibilidades de éxito de una película antes de que se haga, y sugerir modificaciones a introducir para tenga más aceptación en el mercado.

La IA puede también analizar la posible audiencia futura, y usar algoritmos para predecir cuantas personas verán esa película y cuanto dinero generará. Para de esa manera reducir el riesgo financiero de los productores.

Y algo parecido sucede cuando la película ya está acabada. Se pueden modificar diálogos para hacerlos menos groseros ( eliminando las palabrotas malsonantes ),  y realizar el doblaje a otros idiomas sin necesidad de actores de doblaje de otros países.

El problema al realizar el doblado de una película a otro idioma es la voz del actor protagonista, y la manera en que mueve sus labios al hablar. Cuando se dobla a otro idioma, no existe correspondencia entre la voz que se dobla y el movimiento de sus labios.

Y esto hoy ya se corrige por empresas que ofrecen sus productos de IA, como es el caso de Flawless y otras. Estas empresas toman una película y la doblan a otro idioma usando la misma voz del actor protagonista, que aprende una máquina con algoritmos de aprendizaje profundo, y además modifican el movimiento de los labios del actor para que coincida con lo que dice en el nuevo idioma.

De esa manera, en poco tiempo y costando mucho menos dinero, un productor de cine puede disponer de diferentes versiones de su película en diferentes idiomas. Esta es una realidad en algunas de las últimas películas hechas en Hollywood, y supongo que cada día se irá ampliando.

Como todo en la vida, con estas tecnologías hay personas que se benefician y otras que se perjudican ( en especial los actores de doblaje ), pero los espectadores van a ver a sus actores preferidos con “su propia” voz, o algo muy parecido.

Otra parte negativa de estas tecnologías que cada vez se van a extender más, es que cualquiera puede llegar a realizar “deep fakes” para transmitir cualquier tipo de barbaridad, y que haya mucha gente que se lo crea.

Mientras no esté regulado el daño que algunos con sus mentiras pueden hacer en Internet, tendremos una asignatura pendiente.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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