Todos estamos bastante ilusionados con el futuro de los coches eléctricos y en un futuro más lejano con los coches autónomos. Pero ese futuro ecológico tiene un “problema” y se llama software.

Y el problema va a ser para los usuarios, pues los coches eléctricos durarán bastantes años operativos y el software irá evolucionando con el tiempo; y debemos de tener claro que los fabricantes de automóviles nos van a intentar cobrar por esas actualizaciones.

Un coche no es como un móvil, que por su precio se puede cambiar al de unos pocos años por otro más actualizado y mejor. Un coche dura entre 10 y 20 años, y algunos más todavía.

Los coches del futuro se irán configurando como los móviles actuales. Tendrán un Hardware : parte motor, chasis, computador, batería, etc …   y un Software que controlará todas las funciones del coche. Desde la potencia que genera el motor, el radio de giro de las ruedas, el control de los sensores del coche, las ayudas a la conducción, etc … 

Y ese software tendrá “actualizaciones” periódicas para ir mejorando sus prestaciones con el tiempo. Pero eso queridos amigos no va a ser “gratis” sino que los fabricantes de coches nos cobrarán por ello. Y no esperéis que sea nada barato.

He leído que recientemente la nueva empresa de coches eléctricos Polestar ha actualizado el software de sus coches para poder conseguir más potencia de los motores eléctricos, por el módico precio de 1.000 dólares.

Ahora los dueños de esos coches pueden disponer de mayor potencia en sus coches, pero tienen que pagar un extra por ello. Y creo que ese es el camino que van a seguir todos los fabricantes.

Podemos ver que Tesla hace lo mismo. Ofrece la opción “full drive” por 10.000 dólares y cobra por las actualizaciones ( con mejoras ) de su software. Lo cual le reporta unos buenos beneficios anuales extra.

Los nuevos coches eléctricos se componen de un ordenador cada vez más potente y que cada vez controla más sensores y más funciones del coche. Y a un ordenador le corresponde un software que le haga operativo, y ese software evolucionará con el tiempo para introducir actualizaciones y mejoras. Esa será la tecnología de base en todos los nuevos coches ( que serán eléctricos ), y lo que antes se basaba en el motor, ahora se basará en el ordenador.

Hacer motores necesitaba unas tecnologías muy específicas y difíciles de conseguir. Hacer ordenadores es otra cosa totalmente diferente, y se basa en la microelectrónica y el software. Es por tanto un cambio tecnológico total.

Y los fabricantes van utilizar la tecnología para tenernos a los clientes cogidos del pescuezo para el resto de la vida del coche. Posiblemente tendremos la opción de no actualizar las modificaciones que nos ofrezcan, pero acabaremos con un coche relativamente obsoleto en pocos años.

Porque en general, lo que hace la mayoría de la gente es pensar que por un poco más de dinero ( entre 500 y 1.000 euros ) va introduciendo mejoras en su coche. Y si esas cantidades las multiplicamos por los millones de coches que acabarán circulando, nos podemos hacer una idea del enorme negocio anual que se les presenta a los fabricantes de los nuevos coches eléctricos.

Este es un “negocio” que no van a dejar pasar. Y el problema que surge es: ¿ Qué opciones se nos presentan a los usuarios de estos coches ?

Me temo que no muchas.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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