Es curioso lo que sucede con el reconocimiento facial, pues hay muchas ciudades y estados que lo prohíben, pero a la vez cada día está más extendida su utilización, y lo que es peor es que sigue sin reglamentarse.

El reconocimiento facial es una gran mejora tecnológica que necesita ser regulada, y como las autoridades no hacen nada ( o casi nada ), las empresas se buscan la vida para resolver sus necesidades y en muchos casos usan el reconocimiento facial para resolverlas.

El caso más conocido es la manera con que Apple permite poner en funcionamiento sus móviles, pues se ponen operativos reconociendo la cara de su dueño; y la parte positiva es que la información de esa cara se queda en el móvil y no es compartida por nadie, por lo que mantiene la privacidad del usuario.

Otro caso de uso muy extendido es el acceso a los aviones en los aeropuertos. Usan el reconocimiento facial de los viajeros para que estos pasen por las puertas de embarque con el máximo de facilidades. Para el que no lo sepa, en USA hay más de 180 aeropuertos que usan esta tecnología y la empresa CBP es una de las líderes del mercado, pero hay otras y siguen apareciendo nuevas star-up. Es un mercado sumamente activo en todo el mundo.

Foto cortesía de: da zheng

También se usa cada día más el reconocimiento facial para acceder a instalaciones de empresas. Una cámara observa nuestra cara y nos permite el paso si estamos registrados.

Y lo mismo sucede para realizar un pago en un punto de venta, para realizar una operación bancaria, etc ….  Cada día se usa más la tecnología de reconocimiento facial por casi todas las empresas, excepto por la policía, ya que incluso en los sistemas democráticos los ciudadanos nos sentimos totalmente indefensos ante su posible mal uso.

Y la causa de todo esto es la falta de una reglamentación clara y conocida por todos que nos asegure nuestra privacidad, y que nadie abuse de nuestros datos biométricos, ahora y en el futuro.

Donde no sucede así es en China y en otros países dictatoriales. Allí el reconocimiento facial está enormemente extendido a todos los niveles y las empresas chinas exportan sus tecnologías a todo el mundo. Tanto las cámaras como los programas de reconocimiento.

Cada parte del mundo tiene sus peculiaridades, y las empresas se aprovechan de ellas todo lo que pueden.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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