Dentro del avance de la tecnología, las empresas que venden ropa on-line han introducido el concepto de probadores virtuales, para ayudar a sus clientes a la hora de seleccionar la ropa que desean comprar.

Un probador virtual es una herramienta tecnológica que permite a los consumidores probarse ropa de manera virtual en una imagen generada por computadora ( CGI ) a través de cámaras y de un escaneo corporal. El software del probador virtual toma las medidas del cuerpo del usuario y crea una representación en 3D de su cuerpo en tiempo real.

Después, a esa imagen generada se le superponen las prendas de vestir que desea el cliente, y éste puede ver como le quedan. Y así los clientes pueden cambiar el tipo de ropa ( probar diferentes modelos ), los colores, etc…para ver diferentes opciones y decidir lo que mejor les parezca, disponiendo de una visión en 360º de como les queda la ropa antes de comprarla.

Los probadores virtuales ofrecen beneficios tanto para los usuarios como para las empresas que los ofrecen.

A los consumidores les permite probarse la ropa sin necesidad de visitar una tienda física, y esto les ahorra tiempo y les proporciona una gran comodidad de compra. Con la ventaja añadida de que pueden probarse diferentes modelos, colores, etc …

A los minoristas los probadores virtuales les pueden reducir los costos asociados con los probadores físicos, y pueden aprovechar mejor el espacio físico de la tienda. A menos probadores, más espacio para ofrecer ropa.

Además, los minoristas pueden obtener valiosos datos sobre las preferencias de los clientes y las tendencias de compra, y esto les permite adaptar mejor la oferta de sus productos para satisfacer las necesidades de sus clientes, y así aumentar sus ventas

De todas formas, los probadores virtuales tienen algunos retos, y uno de ellos es como se percibe la gente a sí misma, en función de su aspecto y de su Indice de Masa Corporal   IMC ( BMI ). El IMC es el peso de una persona en Kg., dividido por el cuadrado de la estatura en metros.

En general, se considera un IMC saludable entre 18 y 25, entre 25 y 30 es una persona con algo de sobrepeso, y a partir de 30 se considera obesidad.

Cuando una persona se ve a sí misma en un probador físico, observa otras cosas en el espejo del mismo, y por lo tanto tiende a sentirse mejor. Pero cuando observa una imagen en 3D de sí misma en una pantalla de ordenador, se ve peor y en general “más gorda”. Que es como realmente es.

Y cuando la gente no se gusta a sí misma, tiende a comprar menos. Y eso es algo que sucede a menudo con los probadores virtuales y con las personas con un alto valor de ICM. A algunas no les gusta verse en 3D para comprar on-line.

Pero en fin, la tecnología está aquí y se va a seguir extendiendo. Otra cosa es que a algunos no les guste demasiado.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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