No tenemos que engañarnos ni dejarnos engañar por las buenas palabras de algunas empresas. Las empresas que desarrollan la Inteligencia Artificial ( IA ) lo hacen para conseguir ventas y negocios en el medio y largo plazo.

En un principio presentan programas más o menos novedosos para que la gente los conozca, y más adelante intentan monetizar esos desarrollos, que por otra parte son muy costosos.

Y eso no me parece mal. Lo que me parece mal es que algunos intenten confundir a la gente, y “prediquen” que ellos trabajan por el bien de la humanidad y del conocimiento de todos, cuando no es así. Ellos están desarrollando su propio conocimiento, y ese “know-how” lo sacarán al mercado cuando mejor les parezca.

La IA está cambiando y va a seguir cambiando las maneras de trabajar, y las empresas líderes en este deben de sobrevivir. En general son empresas poderosas con grandes medios económicos ( como es el caso de Google-Alphabet ), que desarrollan programas que pueden ser utilizados para diversas aplicaciones.. Y una aplicación curiosa puede rápidamente convertirse en un buen negocio.

Esto es lo que ha sucedido con los programas de generar fotos partiendo de expresiones escritas ( Imágenes y DALL-E 2 ), que primero levantaron curiosidad, y poco más tarde hay multitud de clientes que desean utilizarlos.

La empresa Open AI tiene una lista de más de un millón de clientes que desean usar su programa DALL-E 2, y van a proceder a sacarlo a la venta con un coste de suscripción moderado: 15 dólares por 460 imágenes.

Los posibles clientes tienen todo tipo de procedencia: ilustradores, gente de marketing, juegos, publicaciones artísticas, etc … y según se vayan usando estas herramientas irán apareciendo nuevas posibilidades. Es un camino al que no se le ve el final.

Google no ha comentado lo que piensa hacer con esta tecnología, que ya está siendo útil para ayudar en el desarrollo de fármacos, en el control de los procesos de fusión nuclear, etc … . Pero seguro que algo tienen en su cabeza.

Ser líderes en este campo es muy difícil, y para seguir en la brecha se requieren enormes medios económicos para disponer de potentísimos ordenadores, y de los mejores programadores.

Supongo que es cuestión de tiempo que veamos estas herramientas como un negocio más de las empresas. Nada nuevo bajo el sol.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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