Todos los grandes fabricantes de la automoción se están posicionando en el mundo de los coches eléctricos que ya está aquí. La mayoría han presentado modelos en la gama media de su mercado ( caso de Wolkswagen ) pero Mercedes que es uno de los líderes de la gama alta ha hecho su entrada con el sustituto eléctrico de su gama más alta ( el modelo S  ), y le ha llamado EQS.

El mensaje es muy claro, quiere seguir liderando ese segmento del mercado y evitar que se le introduzcan algunos nuevos coches eléctricos como Lucid, Faraday y otros nuevos que puedan aparecer.

Como tantos otros, de momento Mercedes pone el coche eléctrico en el mercado y en el futuro le irán añadiendo funciones que le hagan ser más autónomo y necesitar menos la participación del conductor.

Aunque el modelo no está aún a la venta, ya circulan algunos prototipos para que los expertos lo prueben y lo den a conocer en los medios de comunicación a los posibles clientes futuros. Los fabricantes se mueven con rapidez para que nadie ocupe su sitio.

El diseño del coche es totalmente nuevo y no tiene nada que ver con el antiguo modelo S. Al no necesitar motor de combustible la parte delantera es algo más corta, pero el tamaño total es similar y los pasajeros van a ir con total comodidad.

Los coches eléctricos tienen el inconveniente del peso de las baterías que los hace ser más “sensibles” a las irregularidades del terreno, y según lo que he leído el comportamiento del EQS sobresale y mejora los de Tesla y otros competidores.

El modelo más sencillo ( EQS 450+ ) desarrolla 329 CV en las ruedas traseras y anuncia una autonomía de 350 millas, lo que indica a las claras su interés por el mercado norteamericano, pues es allí donde tiene de momento los competidores más adelantados ( Tesla, Lucid, etc … ). Hay también otra versión ( EQS 580 ) con 516 CV y aplicación de potencia a las cuatro ruedas.

Siguiendo la moda actual, dispone de tres pantallas frontales para presentar la información a los pasajeros, y algo novedoso es el “head-up display” que proyecta parte de la información de conducción en el parabrisas. Esto me parece de lo más interesante y estoy convencido que dentro de muchos años se abaratará su costo y será de uso normal en todos los coches, tal y como pasó con el sistema ABS de frenado.

Tendremos que esperar un poco.

El precio del coche lo anuncian un poco por encima de los 100.000 dólares ( parecido en euros ) y según la nueva política de los fabricantes saldrá con muchas posibilidades de configuración seleccionables para cada usuario ( radio de giro, niveles de potencia, etc … ) que se pagarán aparte.

Ese es el nuevo gran negocio de los fabricantes, que ahora ofrecen “opciones” de software que modifican el comportamiento del coche, y esas opciones se pagan por separado. Algo parecido a las APP’s de los móviles.

Y el coche autónomo llegará cuando llegue, añadiendo a los coches eléctricos que ya estén produciendo más sensores y más capacidades en el sistema informático.

Está claro que todos aprenden unos de otros, y lo que tengo claro es que los coches del futuro estarán más tiempo en manos de sus fabricantes, generándoles ingresos periódicos por modificaciones y actualizaciones de software.

Parece que se les presenta un buen negocio a los fabricantes de coches. Por algo Apple y Google están intentando meter la cabeza en ese negocio. No son nada tontos.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

es_ESES