La idea de construir casas con impresoras de cemento en 3D ha cautivado la imaginación de muchos. La promesa de viviendas más rápidas, económicas y sostenibles parece revolucionaria. Sin embargo, a pesar de su potencial, este negocio aún no ha despegado como se esperaba. ¿A qué se debe esto?

Uno de los problemas es el tema de las regulaciones y permisos para construir, pues la construcción con impresoras 3D requiere nuevos marcos legales y normativos. La obtención de permisos y la aprobación de proyectos pueden ser procesos lentos y complejos, lo que desalienta a inversores y constructores.

Además, la percepción pública no es muy positiva. Existe cierto escepticismo y desconfianza hacia las casas impresas en 3D. Algunos las perciben como menos duraderas, seguras o estéticas que las casas construidas con métodos tradicionales

Y el tema de los costos no está nada claro, pues a pesar de las promesas de ahorro, la tecnología de impresión 3D en hormigón sigue siendo costosa. El precio de las impresoras, el material de construcción y la mano de obra especializada aún no son competitivos con los métodos tradicionales. Aunque los tiempos de construcción son mucho más rápidos.

Pero a pesar de todos los retos que tiene por delante, el futuro de las casas impresas en 3D puede ser interesante, pues según pase el tiempo los costos irán disminuyendo debido a los avances tecnológicos.

No hace mucho he visto otra información de una empresa norteamericana llamada ICON que ofrece casas construidas en 3D, aunque no he podido conocer los precios de las mismas, pero la empresa anuncia que ahorra del orden de 25.000 dólares respecto de las casas convencionales. Está por ver si este ahorro es suficiente para interesar a los posibles clientes.

El aspecto de las casas es bueno, y su construcción es más rápida de lo normal, con la particularidad de que está construida con cemento y no con madera como muchas casas norteamericanas.

Se puede ver un video en:  https://youtu.be/IRYjZed8ysM

Y otro en: https://youtu.be/4bMTFr33el4

Está claro que para convencer a los clientes la tecnología aún debe de innovar para reducir costes y mejorar la calidad de las construcciones. Sin olvidar la sensibilización del público sobre los beneficios de las casas impresas en 3D, y finalmente el desarrollo de estándares y marcos legales adecuados.

Posiblemente queda bastante tiempo para eso, pero creo que vale la pena.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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