Los coches autónomos están ofreciendo servicios de taxis en diversas ciudades del mundo, pero los camiones autónomos no se quedan atrás y también se están poniendo a hacer pruebas en las carreteras.

El estado de Texas ( USA ) es uno de los lugares que mediante su legislación facilita más este tipo de vehículos, tanto coches como camiones, y es allí donde se ubican muchas empresas que se dedican a este incipiente negocio.

Tanto Waymo, como Aurora, y otras empresas se han instalado en ese estado y disponen de camiones haciendo pruebas en sus carreteras. Se trata de enormes camiones de hasta 18 ruedas provistos de todo tipo de cámaras, radares, GPS, etc … para conocer su posición y visionar todo lo que sucede a su alrededor.

Controlar un camión autónomo es mucho más complejo que un coche, y también son mayores los riesgos a los que se enfrenta, pues cualquier error puede costar muy caro a otros vehículos y a sus pasajeros.

Un camión grande es una mole de decenas de toneladas que debe de estar muy bien controlado para minimizar sus riesgos. Si se produce algún error sus consecuencias pueden ser muy graves, y no sirven las disculpas ni las explicaciones.

Algunas empresas como Waymo ya ha construido un centro logístico en Dallas que puede llegar a acomodar cientos de semi-trailers autónomos, en previsión del negocio futuro.

Texas es un estado muy adecuado para realizar estas pruebas de camiones autónomos, pues tiene un buen clima que favorece el funcionamiento de los sensores colocados en los camiones, hace frontera con México y utiliza sus carreteras para realizar más del 80% de su intercambio comercial.

Y estos camiones tienen muchas ventajas. No necesitan descansar sino solo repostar combustible, y al no tener conductor se disminuye el costo por kilómetro a casi la mitad. Conclusión: costes más baratos y realizados en menos tiempo. Es normal por tanto que las empresas de transportes busquen estas soluciones.

Está claro que lo que puede ser bueno para las empresas, puede no ser tan bueno para los conductores de camiones, pues en unas decenas de años no se necesitarán tantos conductores como en la actualidad.

Para un camión autónomo lo más sencillo es circular por autopistas y lo más difícil circular por entornos urbanos. Y por eso las empresas están pensando en centros logísticos entre los cuales se desplacen los camiones de manera autónoma, y desde allí seguir usando conductores para las distancias cortas hasta el destino final.

Es todo un mundo por desarrollar, pero está claro que los primeros posicionados serán los que con mayor probabilidad se lleven el gato al agua, aunque todavía queda mucho trabajo por hacer para garantizar la seguridad de las personas y de las mercancías.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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