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Nos sucede con frecuencia que, cuando entramos en una web para realizar alguna gestión, el sistema nos pide demostrar que “somos humanos” mediante una sencilla prueba. La razón es muy simple: hoy en día, gran parte de la actividad en Internet está realizada por bots.

Según algunos expertos, alrededor del 60 % de las interacciones que se producen en la red están generadas por bots. Se trata de sistemas informáticos automatizados capaces de hacer casi de todo: enviar información falsa, generar spam, realizar phishing, etc. Estos sistemas ocupan la red mucho más que las personas humanas y, cuando nosotros intentamos acceder a determinadas plataformas, estas quieren asegurarse de que realmente somos usuarios legítimos. Por ello, nos someten a una pequeña prueba.

A esta prueba se la conoce como CAPTCHA, siglas de Completely Automated Public Turing test to tell Computers and Humans Apart. Comenzó a utilizarse en los primeros años de la década de 2000. Son pruebas muy sencillas para los humanos, pero más complejas para los ordenadores, aunque la inteligencia artificial está ayudando a los “malos” a sortearlas cada vez con mayor facilidad.

Cuando nos encontremos con una de estas pruebas durante nuestra navegación por Internet, debemos asumirlas con paciencia, ya que, de alguna manera, el sistema está contribuyendo a que nuestra experiencia en esa web sea un poco más segura.

Es cierto que, en ocasiones, nos hacen elegir entre varias imágenes —por ejemplo, las que contienen bicicletas o escaleras— y que incluso repiten la operación varias veces seguidas. Hay que tener algo de paciencia, pues el sistema busca alcanzar un cierto nivel de seguridad de que no somos una amenaza. Es una capa adicional de protección.

Lo lamentable es que aquello que durante décadas se daba por supuesto —que los usuarios éramos personas interactuando entre sí o con empresas— se ha convertido ahora en un entorno complejo en el que predominan el engaño, la mentira y, en general, los intentos de perjudicar a otros.

Pero la realidad es la que es, y debemos ver estos sistemas CAPTCHA como una ayuda para nuestra seguridad y no únicamente como una molestia incómoda, aunque en ocasiones puedan resultar algo pesados.

Amador Palacios

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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