Cuando la mayoría de los políticos hablan del coche eléctrico se les llena la boca anunciando que sus políticas en ayuda del coche eléctrico van a generar una gran cantidad de nuevos puestos de trabajo.

Hace no mucho el Presidente Biden ( USA ) anunció que sus políticas iban a generar un millón de puestos de trabajo. Y se quedó tan contento.

Porque los políticos nunca hablan de la otra cara de la moneda, de los trabajos que se van a perder con los nuevos coches eléctricos. Pues debemos de tener en cuenta que esos coches tienen menos componentes, los motores eléctricos son muy sencillos y robustos, y en general se necesita mucha menos gente para ensamblarlos en las plantas de montaje.

He leído que algunos expertos estiman que en global se perderán del orden de un 30% de los puestos de trabajo que hoy están dedicados a la fabricación de coches. Y que muchos de los trabajadores actuales se deberán de reconvertir a realizar otras nuevas funciones.

En la actualidad, la mayor parte de las empresas fabricantes de coches están anunciando recortes de sus plantillas. Ford anunció recientemente un recorte de 3.000 puestos de trabajo, Daimler y Audi han anunciado 20.000, y el resto algo parecido. Ningún fabricante de automóviles anuncia que va a aumentar sus platillas, aparte de las nuevas y pequeñas marcas que están apareciendo en el mercado, e intentan hacerse un hueco en él.

Va a producirse un gran cambio en las nuevas necesidades de los puestos de trabajo. Los coches eléctricos no tienen motor de combustible y sobrarán muchos expertos en fabricar esos elementos tan complejos.

Al ser estos coches más sencillos y fiables, se necesitarán menos talleres de reparación y mantenimiento, y los que se necesiten deberán de tener mayores conocimientos de software, pues todo el funcionamiento del coche estará controlado por un ordenador central.

Por otro lado, será necesario fabricar muchas nuevas plantas para fabricar baterías, así como nuevas minas para extraer litio, cobalto, grafito, etc …. pero tanto las asociaciones europeas como norteamericanas del mundo de la automoción pronostican perdidas generales de puestos de trabajo.

Esto no es nuevo, ha sucedido siempre con los cambios tecnológicos. Ya que éstos siempre han generado aumentos y decrementos de ciertos puestos de trabajo. Aparecen unos nuevos y desaparecen otros, y las personas se deben de adaptar a los cambios y formarse para ser capaces de abordar los nuevos retos que se plantean.

Si las cosas se explicasen tal y como son, y se tomasen las medidas adecuadas previas para formar a los trabajadores de la automoción, estoy seguro que la transición hacia el coche eléctrico sería mucho más positiva y menos traumática.

El tiempo nos dirá como se hace, pero me temo que como casi siempre se haga mal y tarde.

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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