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Moverse por una ciudad que no conocemos puede resultar complicado para cualquiera. Para una persona ciega o con una discapacidad visual importante, desplazarse por un entorno desconocido supone un desafío todavía mayor.
Detectar un obstáculo, encontrar una dirección concreta o saber cuándo hay que cambiar de rumbo son acciones que normalmente realizamos casi sin pensar. La tecnología puede empezar a cambiar esta situación.
Un buen ejemplo es Mobilio, una aplicación para teléfonos móviles desarrollada por investigadores de la School of Engineering and Applied Sciences (SEAS) de Harvard. La idea resulta muy interesante: aprovechar los sensores que ya incorpora un smartphone para ayudar a las personas con discapacidad visual a desplazarse con mayor autonomía.
Esta APP aún en desarrollo combina información procedente de diferentes sensores del teléfono, como la cámara, el GPS y los sensores de movimiento y orientación. El sistema utiliza además inteligencia artificial y aprendizaje automático para interpretar lo que ocurre alrededor del usuario.
De esta manera, la aplicación puede detectar obstáculos, identificar zonas por las que caminar y proporcionar indicaciones para seguir una determinada ruta. Y hay una diferencia importante respecto a una aplicación convencional de navegación. Google Maps puede decirnos dónde debemos girar, pero no necesariamente qué tenemos delante en ese preciso momento.
Para una persona ciega, esta información puede resultar fundamental. Por eso Mobilio proporciona indicaciones mediante señales y mensajes de audio, permitiendo que el usuario reciba información sobre el recorrido sin necesidad de mirar una pantalla.
Los primeros resultados son especialmente interesantes. En las pruebas realizadas con personas con discapacidad visual, el sistema permitió completar un recorrido exterior aproximadamente un 13 % más rápido que utilizando Google Maps junto con un bastón blanco. Además, durante una prueba específica de obstáculos, los participantes redujeron aproximadamente un 41 % los contactos con elementos del entorno.
Son resultados todavía preliminares y deben interpretarse dentro de un contexto de investigación. Mobilio continúa en fase de pruebas y todavía queda trabajo por realizar antes de que podamos considerarlo una herramienta de uso generalizado.
Sin embargo, el proyecto demuestra una tendencia tecnológica muy importante: la inteligencia artificial puede convertir un dispositivo que ya llevamos en el bolsillo en una herramienta de accesibilidad mucho más avanzada.
Cámaras, GPS, sensores de movimiento, procesamiento de datos e inteligencia artificial pueden trabajar conjuntamente para proporcionar información que ayude a una persona a desenvolverse en un entorno desconocido.
Quizá en el futuro no necesitemos dispositivos especialmente complejos para conseguirlo. Un teléfono móvil, convenientemente equipado con el software adecuado, podría convertirse en un auténtico asistente personal para personas con discapacidad visual.
Mobilio es todavía un proyecto de investigación, pero representa un magnífico ejemplo de cómo la tecnología puede utilizarse para resolver problemas cotidianos y, sobre todo, para favorecer una mayor autonomía y calidad de vida.
Porque uno de los grandes objetivos de la innovación tecnológica debería ser precisamente ese: conseguir que las personas puedan hacer más cosas por sí mismas.
Esperemos que esta APP, u otra similar. esté en el mercado cuanto antes.