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Prácticamente todos tenemos un router Wi-Fi en casa. Es ese pequeño dispositivo, que aunque casi siempre pasa desapercibido, se ha convertido en el centro de nuestras comunicaciones digitales.

A través de él se conectan el ordenador, el teléfono móvil, el televisor, las cámaras, los altavoces inteligentes, y cada vez más dispositivos del hogar. El router permite que todos ellos puedan conectarse a internet y comunicarse entre sí.

Durante años hemos ido pasando por diferentes generaciones de sistemas Wi-Fi. Todavía encontramos muchos routers Wi-Fi 5 y Wi-Fi 6, mientras que el Wi-FI 7 se está incorporando progresivamente a los nuevos equipos. Y cuando todavía estamos empezando a familiarizarnos con el Wi-Fi 7, el Wi-Fi 8 ya ha llegado al mercado.

Resulta curioso que el Wi-Fi 8 no pretende únicamente conseguir cifras espectaculares de velocidad. Su principal objetivo es que la comunicación sea mucho más estable y fiable.

El nuevo estándar, denominado técnicamente IEE 802.11bn está asociado al concepto de Ultra High Reliability (UHR ), es decir, fiabilidad ultra elevada. La aprobación definitiva de la norma se espera que se tenga en el año 2028, pero los primeros routers ya están llegando al mercado.

Uno de los primeros ejemplos es el TP-Link Archer 8 Ultra, un router tribanda que trabaja en las frecuencias de 2,4, 5 y 6 Ghz, con una velocidad teórica combinada de hasta 19Gbs. Lleva incorporado un asistente de inteligencia artificial capaz de realizar autodiagnósticos, optimizar la red, y ayudar a combatir las interferencias.

Pero aquí surge la pregunta: ¿Vale la pena lo que aporta frente al Wi-Fi 7 ?

El Wi-Fi 7 ya supuso un salto importante en velocidad, latencia, y capacidad para manejar muchos dispositivos simultáneamente. De hecho, algunos routers ya llegaban a velocidades de 19 Gbs. Ahora lo que cambia es “solo” el enfoque en cuanto a la estabilidad de las comunicaciones.

Las pruebas de laboratorio del nuevo TP-Link ofrecen mejoras de hasta un 33% del rendimiento, pero son pruebas del fabricante y hay que tomarlas con la debida prudencia. Por lo que vuelve a surgir la pregunta: ¿necesitamos realmente el Wi-Fi 8 ?

Para la mayoría de nosotros, casi seguro que no. El nuevo estándar puede ser interesante en casas de varias plantas con muchos equipos interconectados a la vez, o en algunos centros especiales.

Pero hay una cuestión añadida. La Tecnología avanza tan rápidamente que cada nueva generación acaba llegando al mercado antes de que realmente necesitemos sus prestaciones. Y cuando la producción aumenta, los precios terminan acercándose a los de la generación anterior. Esto sucede con muchos productos: móviles, televisores, etc …

Y esto no es necesariamente negativo. Tener más prestaciones en general es una ventaja, pero conviene distinguir entre lo que necesitamos y lo que simplemente podemos comprar.

Porque en el fondo eso también forma parte de nuestra sociedad de consumo: la tecnología no solo evoluciona para resolver nuestras necesidades; muchas veces consigue que terminemos necesitando aquello que antes ni siquiera imaginábamos.

Y quizás esa sea la verdadera pregunta: si realmente necesitamos tanta tecnología para vivir como vivimos.

Amador Palacios

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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