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China lleva años marcando el ritmo en movilidad eléctrica. Primero con los coches, luego con las bicicletas eléctricas, y ahora con algo que pocos esperaban: una moto que casi puede conducirse sola. Se llama OmoX, la crea la startup Omoway, y su aparición en escena está haciendo ruido en todo el sector.

En su presentación oficial en Yakarta, Indonesia, la OmoX no llegó al escenario de la mano de ningún piloto. Simplemente rodó sola hasta su posición, se colocó con precisión y desplegó su caballete central sin que nadie la tocara. Si eso no llama la atención, es que ya estás muy acostumbrado al futuro.

Esta no es una marca con décadas de historia. Omoway fue fundada por antiguos directivos de Xpeng, el fabricante chino de coches eléctricos conocido por sus avanzados sistemas de conducción autónoma. Su filosofía es clara: trasladar a las motos la inteligencia que ya existe en los coches. Y con la OmoX han dado un primer paso muy serio en esa dirección.

El corazón tecnológico de la OmoX es su sistema Halo Pilot. Este sistema incluye funciones como control de crucero adaptativo, autoparking, maniobra de marcha atrás autónoma, equilibrado automático a baja velocidad, detección de obstáculos, frenada de emergencia, monitoreo de ángulo muerto y comunicación V2V entre vehículos.

Tecnologías que hasta hace poco solo veíamos en coches de gama alta, ahora en un scooter eléctrico. Además, el sistema Halo Pilot ajusta automáticamente la velocidad, ayuda al conductor a mantener una distancia de seguridad con otros vehículos, y activa avisos de alerta en la pantalla digital si detecta un peligro.

La OmoX no es solo tecnología. Su estética con líneas angulares, carrocería en bloques y faros delgados, le da una identidad visual muy llamativa en las calles de cualquier ciudad.

Y para mayor versatilidad, el chasis es modular: puede configurarse como scooter urbano clásico, como moto street más deportiva, o incluso como una versión touring con almacenamiento lateral.

La presentación en Yakarta no fue casualidad. Indonesia es uno de los mercados de dos ruedas más grandes del mundo, lo que lo convierte en el escenario ideal para lanzar un producto de estas características.

Se prevé que la OmoX comience a fabricarse en serie a finales de 2025, con ventas en Asia a partir de 2026, a un precio estimado de unos 3.500 euros. De ser cierto ese precio, resultaría sorprendente para una moto con este nivel tecnológico.

La historia de Omoway es también una lección de estrategia empresarial. Una startup sin tradición en el sector del motor ha conseguido adelantarse a fabricantes históricos como Honda o Yamaha en una tecnología que hasta hoy lideran.

Omoway cuenta además con el respaldo de inversores de prestigio como Sequoia China y ZhenFund Híbridos y Eléctricos, lo que indica que el proyecto tiene músculo financiero para llegar lejos.

Se puede ver la web de la empresa en: https://www.omoway.com/en

Y se puede ver un vídeo en: https://www.youtube.com/watch?v=amN-aIVgtkw

El mensaje es claro: en la nueva movilidad urbana, los que innovan mandan. Y los que esperan, se quedan atrás.

¿Te imaginas llamar a tu moto con el móvil como si fuera un taxi? Con la OmoX, eso ya no es ciencia ficción. Aunque a mí me gustaría verlo

Amador Palacios

Por Amador Palacios

Reflexiones de Amador Palacios sobre temas de Actualidad Social y Tecnológica; otras opiniones diferentes a la mía son bienvenidas

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